jueves, 6 de octubre de 2011

Amaso barro...


fuiste ha tiempo ya

solo en días fríos

amaso barro


sábado, 9 de julio de 2011

Instantes

Reseña de libros




La lectura de haikus produce adicción. Eso hay que saberlo. Son una constante seducción. Y más cuando pertenecen a lo más sobresaliente del haiku japonés (desde el siglo XV hasta el XX), que es lo que nos ha entregado José María Bermejo en un libro bilingüe extraordinario, editado por editorial Hiperión:
Instantes. Nueva antología del haiku japonés.
Imposible mayor cuidado y mejor traducción. ¿Quién puede perderse un libro así?

"está el haiku / en el viento de otoño, / pero está en todo..." (de Takahama Kyoshi, 1874-1959).





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Amigos, seguidores, visitantes de este espacio:


Por razones de fuerza mayor y en forma transitoria - éso espero - dejaremos de publicar en Haiga.


Algunos de sus miembros hemos vivido acontecimientos muy especiales, de gran felicidad en los últimos meses, y otros de inmensa pesadumbre que también debemos transitar.


Hasta entonces, muchas gracias a tod@s.




viernes, 8 de julio de 2011

SUNSHINE AWARD




Este blog ha recibido el premio -Sunshine - Award- de manos de
http://aomaraluz.blogspot.com/ o lo que es lo mismo, de la querida AomaraLuz.

Lo recibo y agradezco en nombre de Haiga todo.

Según las normas debemos nominar a otros blogs y entregar a su vez esta distinción.

PREMIO SUNSHINE AWARD, nominado por http://haigahaikai.blogspot.com/ENHORABUENA


Las reglas del premio :

1- Agradecérselo a quién te lo ha dado

2- Escribir un post sobre ello

3-Entregarlo tú mismo a 12 blogs que consideres que se lo merecen

4- Poner un enlace de los blogs premiados

5- Mandar un correo o comunicado comunicándoselo



* http://gomennasai-watashiwa.blogspot.com/

* http://tardesdemateycuentos.blogspot.com/

* http://fractalpolis.blogspot.com/


En este momento hemos nominado a los tres blogs amigos que se indican, iremos completando la totalidad en sucesivas nominaciones.



Un abrazo a tod@s. Muchas gracias !

sábado, 2 de julio de 2011

LA MUJER EN EL HAIKU JAPONÉS

En general, estos poemas fueron recibidos de traducciones y fueron adaptadas al castellano por Gilles Michuad, Mitsuo Horiguku, Jonh Horton. Adaptación y selección: Alfredo Lavergne.


I.
Akiko Yanakiwara (1878-1942)

Es recreada en el interesante trabajo, “Three Women Poets of Modern Japan” de Gleen Hughes and Yozan Iwazaki, University of Washington Book Store, 1932.


El bote se aleja
y forma un camino blanco
mi dolor y su huella.






Más rápido que granizo
y más liviano que pluma
un pensamiento cruzó mi mente.


Vivo el espejismo de estar contigo
y así camino
bajo la luna por un bosque en flor.
.

martes, 21 de junio de 2011

Kukai de HELA














Estimados lectores de Hojas en la acera:

Como acaba de lanzarse la última gaceta,
nos es grato invitarles a ser parte del Kukai de
HELA correspondiente al número en curso.

En esta oportunidad con haiku que contengan
una de las siguientes dos palabras:

1. BARRO

Ante cada puerta
desde el barro en los zuecos
comienza la primavera

Autor: Issa

2. GRIETA

En una pequeña grieta
florece el musgo...
Estatua de Jizô

Autor: Issa


CÓMO PARTICIPAR:
- Puede participar cualquier persona (con la única excepción del coordinador de turno).
- Cada participante debe elegir UNA sola de las palabras propuestas.
- La palabra debe estar incluida dentro del haiku (en plural o singular).
- Cada persona sólo puede participar con UN trabajo con firma o seudónimo.
- NO se debe participar con más de un seudónimo (o nombre, o nickname).
- La votación privada se realizará a partir de una lista definitiva de haiku que cada participante recibirá vía e-mail. Únicamente podrán votar los participantes en el kukai en curso.

Enviar haiku al e-mail: kukai.hela@gmail.com
Asunto: Participar

Periodo de recepción: 27 de junio al 24 de julio 2011
Periodo de votación: 25 de julio al 14 de agosto 2011
Publicación de resultados: Junto con el siguiente número de Hojas en la acera.



¡Sean bienvenidos al kukai!
y reciban nuestros saludos,

Gio Jara
Coordinador
Kukai de Hojas en la acera


Más sobre este kukai en: www.hela17.blogspot.com/p/kukai-hela.html

domingo, 12 de junio de 2011

El haikú: el universo en una gota de rocío


Basho en bambú
trazó una mariposa.
Vuela su tinta.

Para algunos escritores el universo cabe en una gota de rocío. También miran el infinito en los ojos de un gato cuando resplandecen en la noche. Así Jorge Luis Borges descubrió el Aleph, punto de confluencia de todos los sitios, y otro iluminado, José Lezama Lima, el Tokonoma.

De modo similar el haikú es una llave que nos permite acceder al ámbito donde el vacío ocupa la materia y el tiempo se detiene gracias al estado de iluminación poética que en tan breves límites se produce. Imaginemos los jardines Zen de Japón: unas pocas piedras, unos cuantos trazos, dos o tres árboles sugieren el vasto mundo. Frente a ellos podríamos decir:


Jardín Zen
Las rocas ocupan
el sitio que les corresponde,
la primacía de una cumbre
no tiene importancia
frente a la precisión de lo breve.
Dos o tres árboles
o ninguno,
tal vez la brisa que recuerda
a las hojas del otoño.
La luna tiembla en el estanque
y hay pausas donde se abisma el vacío.

Lo ideal sería
gozar ante la página en blanco
—en su jardín Zen—
que el lápiz rastrilla.
Y así, detrás de las palabras,
hallar la permanencia.




Llega el haikú del milenario Japón y enraíza su bonsai en la lengua española. Conserva su carácter de miniatura —3 versos, 17 sílabas—. En ellos, la visión se ciega y habla con los otros sentidos: los del cuerpo y el alma transfigurados por el misterio en esta alquimia verbal y metafórica.











Si la libélula
tropezara en mis manos:
sol, tierra y cárcel.
(Angel Ketz Chan. 16 años)

Hay aquí una riqueza sugestiva propia de los que sueñan despiertos: el sol es el brillo de las alas de la libélula; la cárcel, las manos que la atrapan; la tierra, el color de esas manos. Y la libélula pudiera ser la poesía que las manos persiguen vanamente. Asoman otras interpretaciones, tantas como lectores.

Fue Mastsuo Basho quien elevó esta género poético a su mayor altura, aunque hubo otros cultivadores no menos notables: Sokan, Buson, Issa, Shiki. Matsuo Bonefusa adoptó el seudónimo de Basho porque sus discípulos lo llamaron con el nombre de un árbol muy apreciado en Japón. Y bajo sus ramas atendieron sus lecciones de amor a la naturaleza. Los puedo imaginar caminando por el bosque detrás de su maestro o sentados en torno a él. De improviso una libélula se posa en un gajo, el más despierto de sus alumnos exclama:


Exenta de alas
esa roja libélula
sería gajo.

A lo que el maestro responde: "¡No! ¡No!", y corrige:


Si un par de alas
brotaran a ese gajo
sería libélula.

Esto, porque la poesía torna ágil lo estático, vuelve hermoso lo cotidiano. El haikú crea, con una descripción concisa, cierto estado de ánimo. Evoca, a través de una imagen, todo un mundo de sugerencias, captura en el instante los atisbos de eternidad.

Octavio Paz, al comentar esta forma poética breve, asienta:


Desde un punto de vista puramente retórico el haikú se divide en dos partes, separadas por una palabra cuchillo: kireji. Una da la condición general y la ubicación temporal y espacial del poema (otoño o primavera, mediodía o atardecer, un árbol o una roca, la luna, un ruiseñor); la otra, relampagueante, debe contener un elemento activo. Una es descriptiva y casi enunciativa; la otra, inesperada (...). El haikú se convierte en anotación rápida, verdadera recreación de un momento privilegiado: exclamación poética, caligrafía...

Ejemplifico:


Elemento descriptivo o enunciativo: la telaraña.
Elemento activo e inesperado: es el hilo de plata / que teje el viento.

Es la atmósfera espiritual, sin embargo, la dádiva del haikú al Occidente. Detener nuestra vertiginosa vida diaria para contemplar una flor que aroma la orilla de un estanque, armarnos de saludable paciencia para recorrer con los ojos del alma los hilos de la telaraña que se irisa con el sol mañanero, degustar la gota de miel de sus tres renglones. Qué remanso para nuestro vertiginoso vivir este prodigio de orfebrería verbal que nos legó Japón y aclimató en México el poeta modernista José Juan Tablada.

Escribir haikú apacigua. Para crearlos hay que ejercitar una aguda observación, paciencia y amor por plantas, animales y paisaje. La simplicidad rinde los mejores frutos; la metáfora debe emplearse moderadamente. Basho definió el haikú de este modo:

Es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento.

Y en el momento en que escribía estas consideraciones bajó una mosca a la página llena de tachaduras, flechas, enmiendas y asertos. La mosca es un haikú viviente, ubicua criatura de la muerte y de la vida. Recordé uno de la escritora mexicana Gabriela Rábago Palafox:


Caligrafía
camino de la mosca
sobre la tinta.

Y encontré uno más de Shiki:


¿Venís a picar
mis ojos aún con vida?
¡Moscas, callad!


No resisto la tentación de leerles algunos que salieron de mis manos y que sembré en la página:


Para el murciélago / dormido boca abajo / el día es noche.
Sed de la llama, / sed de la llama un grito, / Ah, mariposa.

Traduce el agua / al oído del niño / versos de Issa.

Puesto en palabras / quizá una flor sería / la faz del alma.

Cáliz en flor, / también en un haikú / cabría Dios.

Autor:
Ramón Iván Suárez Camaal


http://www.letralia.com/20/en01-020.htm


martes, 10 de mayo de 2011

Ikebana

El “Ikebana”, palabra japonesa que significa arreglo floral, se basa en ciertos principios artísticos que lo caracterizan y que además son reconocidos mundialmente. El rasgo más sobresaliente que diferencia el arreglo floral japonés de todos los restantes es, quizás, antes bien que la apreciación de la forma y el color, el amor por las formas lineales, tan característico de todo el arte oriental.
El Ikebana es una composición lineal, cuyo material esta integrado por las ramas comunes.
Sin embargo, si las ramas se disponen en una armoniosa línea fluida, suscitan un atractivo mayor que le puede despertar un conjunto de capullos, por hermosos que sea su color y forma.
Tan importante como la perfección lineal es el conocimiento naturalista, vale decir, una insistencia en la comprensión del desarrollo natural del material usado y un amor por la naturaleza en todas sus fases.
Iniciado hace trece siglos, el Ikebana fue concebido como la expresión simbólica de ciertos conceptos filosóficos japoneses del budismo. Sin embargo, con el transcurso del tiempo, la completa “japonizacion” del arreglo floral Ikebana y su adaptación al genio peculiar del pueblo japonés, hicieron que se perdiera una gran parte de su sentido religioso y adquiriera mayor relieve la instrucción naturalista.
El simbolismo del paso del tiempo resulta de importancia para el arreglo floral japonés Ikebana y es evidente para el ojo perspicaz. Ningún Ikebana seria aceptable si no sugiriera en alguna forma el tiempo y la estación, como así también el continuo desarrollo de los elementos vegetales utilizados.

Por ejemplo:
Materiales empleados:
- El pasado: capullos abiertos, vainas vegetales y hojas secas
- El presente: capullos semi-abiertos u hojas lozanas
- El futuro: yemas, como sugerencia del desarrollo futuro
Tipo de arreglo:
- Primavera: arreglo vital con curvas rigurosas
- Verano: arreglo amplio y desplegado
- Otoño: arreglo tenue y ralo
- Invierno: arreglo estático y algo nostálgico
En estrecha relación con el simbolismo del Ikebana se halla la asociación de ciertas formas florales con la tradición, literatura o costumbres. Cada uno de los días festivos nacionales tiene asignado su Ikebana, e incluso las celebraciones hogareñas más familiares no resultan completas sin su Ikebana apropiado. Para la jubilosa celebración de Año Nuevo se emplean por lo general ramas de pino y crisantemos blancos; en el Festival de las Muñecas, capullos de durazno y para el Festival de los Niños lo indicado es un arreglo de iris.
En general, todo arreglo floral japonés Ikebana esta compuesto de tres grupos triangulares de flores o ramas: un grupo central vertical; un grupo intermedio que se inclina apartándose de la estructura vertical, y un grupo triangular invertido que se inclina desviándose del grupo central hacia el lado opuesto del grupo intermedio.
Los japoneses rara vez efectúan arreglos florales sin su propio follaje natural. La mayor parte de ellos constan de unas pocas ramas de un árbol o arbusto, como así también de pequeñas “flores herbáceas” que podrían crecer naturalmente en la base del árbol.


Crisantemo(1843 Japón) by ANDO HIROSHIGE -Albert Museum. Londres-