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domingo, 12 de junio de 2011

El haikú: el universo en una gota de rocío


Basho en bambú
trazó una mariposa.
Vuela su tinta.

Para algunos escritores el universo cabe en una gota de rocío. También miran el infinito en los ojos de un gato cuando resplandecen en la noche. Así Jorge Luis Borges descubrió el Aleph, punto de confluencia de todos los sitios, y otro iluminado, José Lezama Lima, el Tokonoma.

De modo similar el haikú es una llave que nos permite acceder al ámbito donde el vacío ocupa la materia y el tiempo se detiene gracias al estado de iluminación poética que en tan breves límites se produce. Imaginemos los jardines Zen de Japón: unas pocas piedras, unos cuantos trazos, dos o tres árboles sugieren el vasto mundo. Frente a ellos podríamos decir:


Jardín Zen
Las rocas ocupan
el sitio que les corresponde,
la primacía de una cumbre
no tiene importancia
frente a la precisión de lo breve.
Dos o tres árboles
o ninguno,
tal vez la brisa que recuerda
a las hojas del otoño.
La luna tiembla en el estanque
y hay pausas donde se abisma el vacío.

Lo ideal sería
gozar ante la página en blanco
—en su jardín Zen—
que el lápiz rastrilla.
Y así, detrás de las palabras,
hallar la permanencia.




Llega el haikú del milenario Japón y enraíza su bonsai en la lengua española. Conserva su carácter de miniatura —3 versos, 17 sílabas—. En ellos, la visión se ciega y habla con los otros sentidos: los del cuerpo y el alma transfigurados por el misterio en esta alquimia verbal y metafórica.











Si la libélula
tropezara en mis manos:
sol, tierra y cárcel.
(Angel Ketz Chan. 16 años)

Hay aquí una riqueza sugestiva propia de los que sueñan despiertos: el sol es el brillo de las alas de la libélula; la cárcel, las manos que la atrapan; la tierra, el color de esas manos. Y la libélula pudiera ser la poesía que las manos persiguen vanamente. Asoman otras interpretaciones, tantas como lectores.

Fue Mastsuo Basho quien elevó esta género poético a su mayor altura, aunque hubo otros cultivadores no menos notables: Sokan, Buson, Issa, Shiki. Matsuo Bonefusa adoptó el seudónimo de Basho porque sus discípulos lo llamaron con el nombre de un árbol muy apreciado en Japón. Y bajo sus ramas atendieron sus lecciones de amor a la naturaleza. Los puedo imaginar caminando por el bosque detrás de su maestro o sentados en torno a él. De improviso una libélula se posa en un gajo, el más despierto de sus alumnos exclama:


Exenta de alas
esa roja libélula
sería gajo.

A lo que el maestro responde: "¡No! ¡No!", y corrige:


Si un par de alas
brotaran a ese gajo
sería libélula.

Esto, porque la poesía torna ágil lo estático, vuelve hermoso lo cotidiano. El haikú crea, con una descripción concisa, cierto estado de ánimo. Evoca, a través de una imagen, todo un mundo de sugerencias, captura en el instante los atisbos de eternidad.

Octavio Paz, al comentar esta forma poética breve, asienta:


Desde un punto de vista puramente retórico el haikú se divide en dos partes, separadas por una palabra cuchillo: kireji. Una da la condición general y la ubicación temporal y espacial del poema (otoño o primavera, mediodía o atardecer, un árbol o una roca, la luna, un ruiseñor); la otra, relampagueante, debe contener un elemento activo. Una es descriptiva y casi enunciativa; la otra, inesperada (...). El haikú se convierte en anotación rápida, verdadera recreación de un momento privilegiado: exclamación poética, caligrafía...

Ejemplifico:


Elemento descriptivo o enunciativo: la telaraña.
Elemento activo e inesperado: es el hilo de plata / que teje el viento.

Es la atmósfera espiritual, sin embargo, la dádiva del haikú al Occidente. Detener nuestra vertiginosa vida diaria para contemplar una flor que aroma la orilla de un estanque, armarnos de saludable paciencia para recorrer con los ojos del alma los hilos de la telaraña que se irisa con el sol mañanero, degustar la gota de miel de sus tres renglones. Qué remanso para nuestro vertiginoso vivir este prodigio de orfebrería verbal que nos legó Japón y aclimató en México el poeta modernista José Juan Tablada.

Escribir haikú apacigua. Para crearlos hay que ejercitar una aguda observación, paciencia y amor por plantas, animales y paisaje. La simplicidad rinde los mejores frutos; la metáfora debe emplearse moderadamente. Basho definió el haikú de este modo:

Es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento.

Y en el momento en que escribía estas consideraciones bajó una mosca a la página llena de tachaduras, flechas, enmiendas y asertos. La mosca es un haikú viviente, ubicua criatura de la muerte y de la vida. Recordé uno de la escritora mexicana Gabriela Rábago Palafox:


Caligrafía
camino de la mosca
sobre la tinta.

Y encontré uno más de Shiki:


¿Venís a picar
mis ojos aún con vida?
¡Moscas, callad!


No resisto la tentación de leerles algunos que salieron de mis manos y que sembré en la página:


Para el murciélago / dormido boca abajo / el día es noche.
Sed de la llama, / sed de la llama un grito, / Ah, mariposa.

Traduce el agua / al oído del niño / versos de Issa.

Puesto en palabras / quizá una flor sería / la faz del alma.

Cáliz en flor, / también en un haikú / cabría Dios.

Autor:
Ramón Iván Suárez Camaal


http://www.letralia.com/20/en01-020.htm


martes, 12 de abril de 2011

Haikus

Alberto Silva (selección, traducción y estudio crítico), El libro del Haiku, Bajo la luna, Buenos Aires, 2005.
El libro del haiku son dos libros; pero si su interés es doble, que lo es, no es por eso. Sería triple si la parte principal, una extensa antología de 780 textos, centrada fundamentalmente en los grandes maestros del género (Bashô, Buson, Issa, Shiki y Ryôkan), fuese más redonda. El aparato crítico, en cambio, tan extenso que puede considerarse como un ensayo autónomo o un segundo libro, resulta interesantísimo.

Allí Alberto Silva (Buenos Aires, 1943) denuncia que fuera de Japón se “tiende a olvidar el ritmo silábico” del haiku: hace bien en detectar la viga en el ojo ajeno, aunque ese olvido rítmico es la molesta mota que se interpone con frecuencia entre los originales y sus versiones. Por suerte, traduce muchos haikus ya traducidos, lo que permite comparaciones, de las que el argentino no siempre sale airoso. Con una probidad que le honra, para favorecer el contraste, recomienda en la “bibliografía anotada” otras antologías, entre las que yo destacaría Jaikus inmortales (Hiperión, Madrid, 1983), de Antonio Cabezas. Las versiones de Silva, además, están interferidas de vez en cuando por las rimas asonantes, que se llevan la estrofa japonesa de juerga flamenca. Puede que ello sea sólo un problema para los oídos de esta orilla del Atlántico, porque en él también incurrió (y sistemáticamente) el cubano Orlando González Esteva en su traducción de Issa (Hoja de viaje, Pre-Textos, Valencia, 2003).

En cualquier caso, que la puntillosidad del crítico no empañe el goce del lector. Lo cierto es que consigue algunas traducciones muy bonitas. Si Bashô decía que un haijin (esto es, un poeta del haiku) con diez buenos haikus es un maestro; reconozcamos nosotros que un traductor, con un puñado de versiones como ésas, es muy de agradecer.

Dicho lo cual, recalquemos que la mayor aportación está en lo que hemos llamado el segundo libro. En realidad, esparcido aquí como “introducción”, “glosario”, “bibliografía anotada” y varios “apéndices”, se nos ofrece todo un ensayo, que suma casi doscientas páginas, y en el que se reflexiona a fondo sobre las características del haiku y de sus creadores. Alberto Silva logra —con un estilo casual y aproximativo, repitiendo citas, haciendo una aleatoria literatura comparada (que, a veces, da en el clavo, como al apuntar que el haiku de Bashô: Este camino / ya nadie lo recorre / salvo el ocaso parece salido de la pluma de Borges), perpetrando argentinismos (verbales y psicosociológicos), divagando lo suyo, con buen humor— logra, digo, transmitir una visión muy viva, inteligente e iluminadora. A ratos, incluso poéticamente eficaz. Cita numerosos poemas a lo largo de su muy personal andadura ensayística, y se llega a tener la agradable sensación de estar leyendo un auténtico haibun, esto es, una combinación de haikus y prosa poética, como el usado por Bashô, Buson y otros autores en diarios de viaje o dietarios.

El interés resulta aún mayor porque, a la vez que nos acerca al haiku, nos permite hacer una lectura comprensiva de la moda japonesa que se ha instalado de pocos años a acá en la poesía española. Los motivos de la brisa oriental que orea nuestra parcela del Parnaso son múltiples y complejos. Obviemos los espúreos, como la supuesta facilidad de su escritura o la posibilidad de que al mal poeta le suene, de pronto, la flauta. No olvidemos, sin embargo, la ininterrumpida tradición hispanoamericana, que estudia Abel Feu, y que arranca de los años 20 con José Juan Tablada, Eugenio d’Ors, Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez, entre otros; ni tampoco, justo en sentido contrario, la influencia de la globalización. Desde dentro y desde ahora, me parece que también hay una reacción contra la verbosidad de la llamada poesía metafísica y contra los excesos de abstracción y/o experimentación (para Bashô el haiku es la poesía del aquí y el ahora), cierta apertura a lo trascendente y un intento de construirse una voz desde el origen, para lo que el haiku, siendo algo así como la unidad mínima de sentido poético, representa una oportunidad extraordinaria.

Conste que esta lectura al sesgo desde la actualidad la hago yo. Alberto Silva se centra en el haiku japonés, sin dejar de relacionarlo, muy atinadamente, con la poesía en general. Defiende, con un entusiasmo arrollador, bastante sentido común y una batería de ejemplos, varias tesis de importancia. Para él, la clave del haiku es el espacio que elige habitar: la intemperie, tanto en un sentido físico (caminos, naturaleza, suburbios) como moral (lo que, para un lector español, no deja de recordar a J. R. Jiménez) y social. A partir de ahí, insiste, con más razón que un bonzo, en la relación estrecha y difícil con lo religioso que mantiene el poeta, “que vive a dos aguas, ni monje ni laico” como se retrataba Ryôkan, o como apuntó Bashô: “Parezco un monje, pero estoy cubierto con el polvo del siglo. Parezco un laico, aunque voy rapado”. Y destaca la importancia del biografismo, tan mal entendido siempre, que convierte al haijin en un personaje y en un ambiguo (y por ello moderno) héroe poético. Nada de esto rebaja la dosis de juego que alienta en el arte del haiku y que se pone especialmente en juego, valga la redundancia, en los complejos equilibrios de ironía, respeto, imitatio y variaciones que hacen falta para conjugar la gravedad de la tradición con la gracia del talento individual.

Como quien no quiere la cosa, Alberto Silva va insertando el haiku, sin dejar de hablar de poesía japonesa, en las constantes de la cultura universal. Otros expertos, llevados por un excesivo celo en explicar su exclusividad o su exotismo (“zen por zen japonés”, insisten), no han querido ver esa relación. Los estudios críticos de El libro del haiku redoblan, por tanto, la labor del traductor: ayudan a que el mundo del haiku entre a formar parte de nuestro mundo. Y el nuestro del del haiku, que aquí ya todo es “y viceversa”.

Enrique García-Máiquez
Poesía Digital
http://www.poesiadigital.es/index.php?cmd=critica&id=60






viernes, 25 de marzo de 2011

viento de Otoño


Este u Oeste
la misma tristeza
viento de Otoño

Bashoo





Sobre el Haiku
COMENTARIO DE POEMAS SELECCIONADOS, en
http://poesiaartesana.mejorforo.net/t1344-sobre-el-haiku

Autor:
Maramin


Este u Oeste
la misma tristeza
viento de Otoño

Bashoo




Contenido:

Cuando la melancolía aborda al poeta, el mundo que le circunda se resquebraja y todo tiene la consistencia de un mal sueño lleno de hastío y tristeza. Este haiku es una muestra de ello. Cuando el hombre está solo y se encuentra desterrado de toda convivencia y ausente de expectativas, el soplo de vida que le anima en cada uno de sus movimientos se transforma en un negro manto de pesada melancolía que le hace postrarse ante su verdadera condición de ser destinado al sufrimiento y a la muerte.

Una ráfaga de viento que acaricia nuestro cuerpo y luego nos abandona puede ser la chispa que haga reflexionar al poeta que sabe, como Bashoo, que no es el viento el que nos abandona, sino nosotros a él, con nuestra efímera existencia, los que le vamos dejando en este mundo poco a poco. El viento existe, nosotros estamos existiendo y llegará un día en que dejaremos de hacerlo y el viento se quedará libre de hombres y ay nadie escuchará su silbido. El haiku que ha escrito Bashoo es una expresión primigenia y ancestral de esa “sensación de ir muriendo” que se nos instala en el espíritu cada vez que alcanzamos ese estado de sensibilidad tan profundo.

Estructura:

En esta ocasión, el haiku ha sido dispuesto de la siguiente forma:

- Primer verso (Este u Oeste): se constata el lugar, con la particularidad de que no es ningún sitio específico, sino, podría pensarse, todo aquello que nos circunda. Entiéndase que el poeta hace referencia al Este y al Oeste, puntos cardinales por donde sale y se pone el Sol, por donde entra en nuestra vida la noche y el día y por donde extensión las horas y días que nos acercan cada vez más a nuestro destino: esa inevitable muerte.
- Segundo verso (la misma tristeza): antes de acabar el poema, hallamos nuevamente el efecto, la sensación que se ha extendido por el alma del poeta y que le ha obligado a escribir. Podemos ver, de momento, a un hombre condenado a la tristeza en cualquier lugar del mundo.
- Tercer verso (viento de Otoño): Bashoo, una vez que ha sembrado la sensación que le está atrapando, siembra en nuestro espíritu la causa, para que nosotros también quedemos apresados en esa escena. Nos damos cuenta de que aquello que produce tanta tristeza en todas las partes del mundo ha sido una ráfaga de viento frío de Otoño: ese viento que nos roza mientras se marcha, dejándonos solos; ese frío que ya anuncia la pérdida del Verano y de un tiempo más agradable para el ser humano; ese Otoño en el que se caerán las hojas de los árboles, por ejemplo, y que mudará toda la vida que ha aparecido poderosa e invencible ante los ojos del poeta. Todo está a punto de perderse y eso entristece el alma del poeta.

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En el mismo foro, Maramin presenta:

LOS DIEZ MANDAMIENTOS DEL HAIKU por H.MASUDO GOGA

1º El haiku es un poema conciso, formado por 17 sílabas, distribuidas en 5-7-5. Sin rima ni título y con indicación de la estación del año.(Kigo)

2º El Kigo es la palabra que designa una de las cuatro estaciones: Primavera, Verano, Otoño e Invierno. P.e.


Flor de cerezo (Primavera) Primera flor.
Calor (Verano) Fenómeno ambiental.
Libélula (Otoño ) Insecto otoñal
Nieve ( Invierno) Fénómeno natural

3º Cada estación del año tiene su propio carácter desde el punto de vista de la sensibilidad del poeta. P.e:


· Primavera......................Alegría
· Verano..........................Vivacidad
· Otoño..........................Melancolía
· Invierno........................Tranquilidad

4º El haiku es un poema que expresa fielmente la sensibilidad del autor.

Por eso:


· Debe respetar la simplicidad.
· Evitar adornos (En términos poéticos)
· Captar un instante en su núcleo de eternidad o un momento transitorio
· Evitar el razonamiento

5º La métrica ideal del haiku es la siguiente:


· 5 sílabas en el primer verso
· 7 " en el segundo
· 5 " en el tercero

Pero no es una exigencia rigurosa siempre que se siga la regla de no pasar de 17 sílabas en total y no mucho menos de 17.

Hay que tener en cuenta que las palabras agudas al final de verso cuentan por dos la sílaba acentuado y las esdrújulas en cambio restan una sílaba en el mismo caso.

6º El haiku es poema popular, por eso deben usarse palabras de uso cotidiano y de fácil comprensión.

7º El haihuista (Haijin) auténtico capta el instante, como el objetivo de una cámara de fotos.

8º El autor es considerado dueño del haiku por eso debe evitarse cualquier imitación, buscando siempre el espíritu haikuista que exige conciencia y realidad.

9º El haiku es considerado una especie de diálogo entre autor y lector, por eso no hace falta explicar todo.

La emoción y la sensación sentidas por el autor debe ser levemente sugerida a fin de permitir al lector recrear la misma emoción para que pueda concluir a su manera el poema presentado. En otras palabras el haiku no debe ser un poema discursivo y acabado.

10º El haiku es un producto de la imaginación emanado de la sensibilidad del Haijin, es por eso que deben evitarse expresiones de causalidad, sentimentalismo vacío o ñoñerías.
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martes, 22 de marzo de 2011

tsuki

Kigo es una palabra o una frase asociada con una temporada especial, utilizada en la poesía japonesa. Se utilizan en las formas poéticas no-renga y renku, así como en el haikú para indicar la temporada a que refiere el fragmento. Son valiosas en el suministro de la economía de expresión.

La asociación de kigo con una estación en particular puede ser obvia, aunque a veces es más sutil. Kabocha, por ejemplo, es una calabaza de invierno que está asociada con la cosecha de finales del otoño.

Puede ser menos obvio por qué la luna (tsuki) es una kigo otoño, ya que es visible durante todo el año.
Pues porque en otoño los días se hacen más cortos y las noches más largas, sin embargo son todavía lo suficientemente calientes como para mantenerse fuera, así que es más probable que pueda observarse la luna. A menudo, el cielo de la noche estará libre de nubes.


foto: La gran Luna de hoy,
Manuel Patiño en
http://nuestroarteamigos.ning.com/photo/la-gran-luna-de-hoy


la noche inmensa ..
y no cabe en el cielo
la luna llena



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¡Cómo el hombre!
Miserable el espantapájaros
En noches de luna llena

Masaoka Shiki



Bajo el alero
el espejo no copia
más que la luna.

Jorge L.Borges


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Publicado por Maramin en
Sobre el haiku
http://poesiaartesana.mejorforo.net/t1344-sobre-el-haiku :

con la luna de agosto
paseé perdido junto al estanque
toda la noche

Matsuo Bashoo


El mismo autor que escribió estos versos defendía la tesis de que un buen haiku no debía de mostrar más del 70% de su contenido real, convirtiéndose en una obra de arte sugerente que incitase a la sensibilidad del lector para experimentar la misma impresión que le había cautivado a él. En este caso, Bashoo lo consigue.

Cuando leemos este poema, nos encontramos en un primer lugar con realidades muy poéticas que recrean casi un mundo paradisíaco: la luna, un estanque, el frescor de una noche de verano… Leemos el haiku y nos cautiva tan intensamente que no nos extraña que un poeta quiera perderse junto a esa belleza toda la noche. Pero, si releemos y profundizamos un poco más en esa imagen, nos damos cuenta de que el poeta ha callado aquello que le ha subyugado, aquello que le ha convertido en esclavo de esa noche y de aquel lugar. Se encuentran presentes la noche, la luna y el estanque, pero, al decirnos el poeta que ha estado “perdido junto al estanque”, nos damos cuenta de que no debemos de contemplar esos objetos de manera aislada, sino como un todo, tal y como el haijin los ha sentido esa noche de verano mientras paseaba. Entonces nos damos cuenta de que aquello que ha apresado el corazón del poeta y que le ha llevado a sentirse parte de ese microcosmos ha sido el reflejo de la luna en el estanque. No la luna, ni el estanque: sino ese reflejo sutil e inmaterial que une el cielo con la tierra y hace al ser humano partícipe de algo superior, aunque se sepa perdido y vagabundo en su inmensidad.


si tuviera a alguien
regañaría con él
bajo la luna de hoy

Issa Kobayashi



El amor, cuando es verdadero, sí es haiku. Pocas son las obras literarias que plasman el amor de verdad y, sin embargo, estos tres versos de Issa lo han conseguido. Por regla general, el planteamiento amoroso de un texto se basa en la presentación de ciertos arquetipos o ideas preestablecidas sobre ciertos personajes que el autor ha creado para dar una determinada visión del amor. Si el autor desea contar una historia sobre el amor no correspondido, como hace Kabawata, creará una serie de personajes con unas características bien definidas para que la acción transcurra de la manera más apropiada. Si el autor, por el contrario, se propone dar vida a un amor trágico, como hace Fernando de Rojas en La Celestina, plasmará ciertos caracteres propicios al desenlace de una obra de esta tipología. Pero, ¿y cuando el amor que se escribe es el amor de verdad, el real? Entonces no es literatura, porque es vida y la vida no es una ficción; entonces, comprendemos que más que un poema es una confesión y más que una confesión, una realidad.

En este haiku de Issa encontramos el amor de verdad. El poeta ha estado contemplando la luna (arquetipo de belleza y de tópico para los encuentros románticos) y se ha dado cuenta de que, aunque rodeada de estrellas, está sola: no hay otra luna como ella, no hay dos lunas en este mundo. Ella es la única luna y está sola, como él. En este momento, el poeta siente deseos de realidad, de volver a experimentar el amor, que es intrínseco a toda criatura. No persigue un amor platónico ni idealizado: quiere el amor de verdad y desea la compañía de una persona con la que regañar, porque sabe que en el amor también se regaña y a veces más de la cuenta, pero no por ello deja de ser amor. Issa busca esa noche un amor verdadero, uno con el que se pueda regañar y reconciliarse, no un amor de libro. Entonces, mientras pronuncia su deseo, convierte a la luna, no en la luna arquetípica que presencia el encuentro de todos los enamorados, sino en la que cada noche gobierna el cielo de los hombres y siempre se encuentra presente cuando discutimos y cuando nos amamos.

Maramín

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jueves, 3 de marzo de 2011

imágenes y palabras

Haijin: Sara Masteralto Haiga:Juliaro

Haiga

Con el fin de acompañar el haiku, muchos poetas realizan una pintura, generalmente sin demasiada perfección.

Haijin

Es el nombre que se da al autor de un haikai o haiku.
publicado en: Paloma ilustrada, el blog de Julia Larotonda
http://palomailustrada.blogspot.com/2010_07_01_archive.html

Juli Laro (Juliaro)
Julia Larotonda nació en Buenos Aires, Argentina en junio de 1979. Es diseñadora de imagen y sonido recibida en la Universidad de Buenos Aires. Se especializó como guionista estudiando en “Guionarte”. De niña y adolescente cursó 9 años en el Instituto Vocacional de Arte (Ex Lavarden). Trabajó como ayudante en la cátedra de Introducción al guión en la Uba y en la Escuela Profesional de cinematografía Eliseo Subiela junto al escritor Lito Espinosa. Escribió varios documentales, cortometrajes, unitarios y largometrajes. Luz, cámara, acepto es su primera novela publicada por Plaza y janés en el 2008. Trabajó en el guión de Huella ecológica-campaña ambientalista fomentada por Gaby Herbstein. Actualmente trabaja en la novela gráfica de Antonetta y Clementina y en nuevos proyectos literarios y audiovisuales. Brinda talleres de guion y creatividad. La comarca arcoiris es una nueva iniciativa para concientizar a niños y adolescentes de los cambios climáticos que estamos viviendo y que uniendo fuerzas se puede ayudar a la madre tierra.


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Qué es Renga ?
Escrito por Administrador   
domingo, 30 de marzo de 2008
en No-michi, Comunidad de Haiku
http://www.no-michi.com/

Renga es una serie de versos cortos encadenados como parte de un conjunto más largo, compuesto en colaboración por un grupo.

Nijuin significa un renga de 20 versos.
Cada verso debe tener un sentido independiente. Pero también debería conectar de alguna manera con los versos anteriores y posteriores y se alternan 3 versos con 2 a lo largo de todo el renga.

Al verso o estancia inicial se le conoce como HOKKU y toma la misma medida métrica del haiku - 3 versos cortos, preferiblemente con referencias estacionales.
Comunica un sentimiento a través de imágenes concretas y generalmente eluden la abstraccion y la conceptualización.

El aprendizaje del Renga y del haiku van de la mano. Para aprender haiku sólo tienes que practicar, no hay ningún otro sustituto capaz de enseñarte tanto como elaborándolos por tí mism@. Esto no sólo implica escribir si no una lectura previa siempre que se pueda de versos japoneses directos o bien traducidos.

El renga comienza con una referencia estacional y se desarrolla progresivamente aludiendo a las restantes estaciones, normalmente acaba con la primavera, luego es lógico pensar que comience por el otoño.
Los temas estacionales son generalmente sustentados por al menos un par de versos, y el paso de una estación a otra es rota por uno o más versos no estacionales.
La referencia estacional se realiza a través del uso de una palabra de estación KIGO, la cual obviamente debe estar explicita tal sería el caso de lluvia de otoño, nieve en el árbol o implícita como olor de sandía para el verano.

Las palabras de estación tienen un componente cultural tanto como referencias naturales. Por ejemplo si hablamos del día del libro, puede entenderse la primavera pues su celebración es el 23 de Abril.

Las dos piezas claves del renga son: encadenar y desplazar.
Encadenar significa que cada versos debería estar conectado de alguna manera a su inmediatamente predecesor. (anterior)
Desplazar con la excepción del significado de encadenar, significa que cada verso debería sumergirse en la colección de imágenes aún por dibujar. (posteriores)

Algunas imágenes son necesariamente incluidas en el renga, tal es el caso de la luna, una flor e incluso el amor.


El objetivo final del renga es espacir, sembrar un mosaico de imágenes que cubren más allá de toda atmósfera y estados anímicos. Aunque la conexión narrativa sea una (encadenamiento), no se mantiene un hilo narrativo o lógico.
Para tomar parte no es necesario recordarlo todo. Pero sí es importante seguir el espíritu de esta especial ocasión, mas que sentirse atado por la estructura misma.

 
En Abedul extea, 8
enlace: http://abeduletxealur.blogspot.com/2011/03/tanka-comunitario.html
se está desarrolando una interesante experiencia, libre, de construcción colectiva.


jueves, 3 de febrero de 2011

Haibun (II)



AÑO NUEVO

Hoy todos nos levantamos tarde. Hoy todo está hecho. Hoy se habla poco.

Hay un sentimiento de limpieza y de alegría.

Y de dejar que fluya el tiempo.

Nuestras fuerzas están renovadas.

Tres cientos sesenticinco días nos esperan.



Comienza el año.
En la agenda unos jaikus
en vez de notas.



Rafael García Bidó
(Santo Domingo, República Dominicana)

Esta sección forma parte del libro (aun inédito): Verdor claro y oscuro.

fotografía:Karen Blix

publicado por Jorgebraulio en
http://jorgebraulio.wordpress.com/2011/01/04/ano-nuevo-5/

Haibun

¿Qué es Haibun?

HAIBUN es una palabra japonesa compuesta por dos kanji: HAI (Actor/artista - pero mejor conocido para definir HAIKU) BUN (sentencia/proclama y también Papel. Pero también usado para definir una publicación o cuaderno. Ej: Shinbun: periódico, diario, etc.)
Por lo tanto, HAIBUN podemos traducirlo como "Cuaderno de Haiku", o "Diario de Haiku". El HAIBUN no es más que eso; nuestro cuaderno, nuestro soporte de papel en donde escribimos nuestros Haiku con notas, narración y todo tipo de prosa. Es nuestra bitácora como Haijin.

Haibun: (en japonés: 俳文 escrituras haikai) es una composición literaria que combina la prosa y el haiku. Es un estilo muy abierto e incluye, sin limitarse a ello exclusivamente: la autobiografía, la biografía, el diario, el ensayo, la historiografía, la prosa poética, la historia corta y la literatura de viajes.

El poeta japonés del s. XVII, Matsuo Bashō, fue uno de los pioneros en el cultivo de este género literario. Escribió haibun de gran calidad como reportajes durante sus numerosos viajes, uno de los más conocidos es el llamado Oku no Hosomichi (El Angosto Camino al Interior). Los Haibun de Bashō se basan sobre todo en composiciones inspiradas en los viajes, bosquejos costumbristas, descripciones de paisajes,anécdotas y algunas composiciones escritas para algún mecenas o con ocasión de algún acontecimiento señalado. Su Choza del Fantasma puede ser clasificada como un ensayo, mientras que en Saga Nikki (El Diario de Saga) retrata las actividades cotidianas de sus discípulos y de él mismo durante un retiro veraniego.

El Haibun puede retratar una escena, un momento especial, de una forma objetiva y descriptiva o bien representar un tema de ficción o una escena totalmente onírica. El Haiku que se incluye puede tener una relación directa con la prosa o, simplemente, apuntar o sugerir una idea o sensación relacionada con la esencia de lo que está recogido en ella. Normalmente el escritor de haibun trata de no manifestar los temas abiertamente, sino pintar un bosquejo empleando alusiones y metáforas, con lo que busca en la escritura una manifiesta ambigüedad y obligar al lector a tomar parte activa del proceso literario completándolo con su imaginación y fantasía.

Haibun HAITI


elBud arte popular haitiano

Duerme el caimán?
Calma en la orilla y entonces
truena la tierra.



Y un aleteo de garzas despierta al olvido en los manglares. Gritan los tamarines. Aúlla el fantasma del bosque asesinado y muy lento la tierra devuelve al mar los restos del naufragio.

El machete del negro Antoine cuelga del tahalí de cáñamo putrefacto como cuelga el negro Antoine de los helicópteros que vuelan el agua verde del Caribe ¡Donne-me la chanson que je t´a donné la musique! El negro Antoine agita los brazos, los helicópteros agitan las aspas: ¡Hay que cortar más árboles para alimentar a caimanes extintos! ¡Hay que sacar el agua del útero seco de la tierra!

El negro Antoine se estampa como una sombra en el rojo horizonte por el que se alejan unas garzas que escapan de un manglar, de una selva, con los que algún día soñara.




Tronó la tierra
y ese caimán se hundió
para esperarte.

Pues si cunde el silencio,
¡canta tú, amor, asústalo!


autor:
Alberto Flecha
http://bloglacaja.blogspot.com/2010/03/chile-haiti.html

lunes, 31 de enero de 2011

poesía japonesa

Imagen:
Carlos Humberto
CHHC
México, DF


El ladrón que olvidó la luna


Ryokan es uno de los poetas más venerados del Japón. Vivió entre la segunda mitad del siglo XVIII y el primer tercio del XIX. Cuando era muy joven conoció a Kokusen Roshi, el maestro Zen que le transmitió el Dharma, convirtiéndose en monje. Durante muchos años peregrinó por su nación, hasta que finalmente volvió a su aldea natal y en una pequeña choza abandonada en el Monte Kugami vivió en la pobreza y el desprendimiento, no por no poder acceder a riquezas, sino por apasionada vocación...Siempre sonriendo, nadie lo vió irritarse jamás. Solía ir a la aldea cercana a visitar amigos, beber sake con los granjeros y fundamentalmente a jugar con los niños. Lo hacía con tanto interés que se le iba el día en un suspiro. Practicó con esmero la mendicidad, la caligrafía y la indolencia. Uno de sus poemas comienza diciendo: "Demasiado perezoso para ser ambicioso, dejo que el mundo se cuide a sí mismo..."

Su poesía, es sencilla en cuanto a su estilo y presentación. Pero sutil, serena y chispeante a la vez. Como tantos maestros budistas, prefirió la brevedad expresiva a la grandiosidad del gesto. La flor es preferida a la espada, el pequeño pájaro de la montaña a las monedas de oro, el callado otoño con sus rojos, marrones y amarillos al aula académica. No hay doctrina ni adoctrinamiento en Ryokan. Ni prédica, ni enseñanza ni meta. Sólo testimonio y entrega a la vida, en su ímpetu y belleza: ¿"Porque hablar de la ilusíón y la iluminación? Escuchando a la lluvia nocturna sobre el techo, me siento comfortablemente, con las piernas extendidas..." Nada tiene, pero nada le falta. "escucho a los pájaros si quiero música, las nubes son mis mejores vecinos, abajo la pura primavera donde refresco cuerpo y mente, arriba los pinos y robles me proveen de sombra y madera, libre, tan libre, día tras día, que nunca quisiera irme de aquí..." Como nada espera, todo le llega: "El viento trae suficientes hojas, para encender un fuego.", escribe en este haiku que es la medida de su iluminación. Amigo del rocío y de la luna, del sol y del bambú, del arce y del viento, que son su verdadero sutra, a ellos se entrega, en uno de los gestos más bellos y profundos que hombre alguno haya podido describir: "Como una nube a la deriva, por nada atado, me dejo ir, abandonándome al capricho del viento..."

Porque para Ryokan el Universo es nuestro hogar, o más precisamente: "Si alguien pregunta por mi morada, yo respondo: "El borde este de la Via Láctea" Y entre el cielo estrellado y la tierra que nos sostiene, se despliega el rumor del Samsara. Y el Samsara es el Nirvana. No hay lugar a donde ir, ni búsqueda que emprender. Sólo estar. Pues el mundo no es para él una dramática, pues se ha liberado de toda opresión. Tampoco es sufrimiento, pues se ha liberado de toda codicia y apego. Ni lucha, esfuerzo o competencia pues se ha liberado de la ambición. Ni guerra ni paz, pues se ha liberado de todo odio u esperanza. Ni una oportunidad para perpetuarse a sí mismo, pues se ha liberado de todo deseo de realización propia. El mundo es el lugar de la contemplación de la danza del Ser. En su canto, su melodía y en los arabescos que dibuja para aquel que lo sabe recibir. De allí que en su último poema, nos entrege lo que no le pertenece a él ni a nosotros: ¿"Cual será mi legado? Pájaros en la primavera; flores en el verano, las hojas carmesí de los arces en otoño."

Fue tanta su lucidez, su agudeza y la profundidad de su mirada, que pudo encontrar en algo que en nosotros despertaría dolor e ira, una inesperada reflexión. Un día al volver de una de sus habituales visitas a la aldea vecina, Ryokan sorprende a un ladrón que ha entrado en su choza. Ya está anocheciendo y la luna llena brinda generosa su luz. El monje, al ver que el ladrón no encuentra nada para llevar, toma el único almohadón que tiene y le dice: "Tome, llévelo, es lo único que tengo para darle aparte de mi vestimenta y mi tazón de comida." El ladrón sorprendido toma el almohadón que se le ofrece y huye. Entonces, Ryokan escribe un haiku:

"El ladrón dejó tras de sí, a la luna en la ventana."




fuente:
Literatura (e)
poesía, ensayos
y narraciones breves.
Carlos Fleitas

domingo, 23 de enero de 2011

Tankas



ALGUNOS APUNTES:

El tanka se divide en dos unidades rítmicas. En los primeros tiempos se seguía este patrón:
Unidad rítmica uno = 5-7 sílabas; unidad rítmica dos = 5-7-7 sílabas.

Más adelante el gusto predominante se inclinó por éste:
Unidad rítmica uno = 5-7-5 sílabas; unidad rítmica dos = 7-7 sílabas.

Hay, además, otras variantes, como éstas:
Unidad rítmica uno = 5; unidad rítmica dos = 7-5; unidad rítmica tres = 7-7.
Unidad rítmica uno = 5-7; unidad rítmica dos = 5-7; unidad rítmica tres = 7.

Aunque no hay objeción alguna para que se presente cualquier modelo de los mencionados, son más frecuentes los dos primeros.

Ejemplos:

En este tanka, esta división se ve muy clara, hay un punto al final del tercer verso.

Hueco del árbol
acoge a Mariposa
mientras escampa.
Refugio enamorado,
virgen de alas mojadas.

Los dos primeros versos tienen cinco sílabas y forman un grupo con el tercero, de siete. Los dos últimos, heptasílabos, forman el otro.
En cuanto al 'pivote', característica del tanka: En este caso es 'escampar'. ¿Por qué? Para empezar, los primeros dos versos nos dicen que un árbol protege en uno de sus huecos a una mariposa, el tercero nos deja claro que se debe a la lluvia. En las dos últimas líneas, hay también una relación con la lluvia de la que sólo sabemos gracias al verbo 'escampar'. El árbol, que ama a la mariposa de las alas mojadas, le ofrece cobijo.
Al modificar un poco el par de heptasílabos, se pierde por completo la imagen pivotal, la que enlaza las dos unidades rítmicas.

Hueco del árbol
acoge a Mariposa
mientras escampa.
Árbol enamorado
virgen azafranada.

Aquí tenemos que se sigue la métrica y se distinguen ambas partes, pero no hay nada que las relacione; el tanka no existe.

Este primer ejemplo está escrito a partir de un haikú, lo que no es mala idea. Un tanka así construido, por necesidad se referirá a un instante de la naturaleza. Mas es bueno recordar que el origen del tanka tiene que ver con situaciones algo más humanas. Veamos,

Linda boquita
de voz incandescente.
Tus labios rojos
mi corazón marcaron,
sin piedad lo quemaron.

Se ve, en esta estrofa que pertenece a la forma más antigua —por lo general asociada con el amor cortesano—, el pivote aparece también en el tercer verso, aunque en este caso éste sea parte del segundo grupo rítmico —el metaforado es la capacidad que tienen las palabras del ser amado de hacer arder al otro, igual que los besos.

Se traduce del inglés un tanka anónimo traducido, a su vez, del japonés (por Donald Keene).

Agreste,
aún aquí crece un pino,
en este erial.
Si de verdad nos amamos,
¿Por qué no estamos juntos?

Como puede observarse, el primer verso tiene tres sílabas, y tanto el segundo como el cuarto tienen ocho; la cuenta total sigue siendo de treinta y un sílabas (pudieron haber sido menos)
La imagen del erial es el pivote: habla tanto de las dificultades del pino para sobrevivir, como de la soledad y aridez espiritual de los amantes que viven separados.

«Un tanka puede ser un texto, dividido en cinco partes, usando treinta y un sílabas o menos, permitiendo que fluya la prosa poética dictando la longitud de las líneas. »
—Dime que vendrás, que otra vez yacerás conmigo... Amor, delirio, ¡Ven!
La cantidad de sílabas es mucho menor (21)y su disposición irregular (corta, larga, corta, corta, corta). Sin embargo, el principio y el final quedan ligados por la palabra 'amor' ya que la palabra 'delirio' aparece como su sinónimo.

..........................


La Asociación Prometeo de Poesía convocó, para la conmemoración de la primavera de 2007, el envío de "tankas" en lengua española. Entre los casi dos centenares recibidos, fueron seleccionados sesenta y tres y publicados. Acá algunos de ellos donde pueden verse ejemplos de diferentes unidades rítmicas como se expresa arriba.


Temo el amor,
ese mar infinito
sobre los nombres,
porque lo desconozco
porque me desconoce.

Luis Alberto Ambroggio (Argentina)



FUGACIDAD

Se te olvidó
la flor que no es eterna
y lleva el polen
por el viento, su risa
tocando los abismos.

Ana Aridjis (México)



Y de repente
ya es tarde para todo.
Mi abrigo es viejo
y no estoy preparado
para un invierno duro.

Juan Calderón (España)


Tomo tu mano
para entender la música
del manantial
que fluye por mis venas.
¡Bienvenido el silencio!

David Escobar Galindo (El Salvador)


EL APAGON

Nos vuelve a la era
del fuego, y al refugio
del bosque umbrío,
la cueva interminable,
el pánico sagrado.


José Luis Najenson (Israel)
.

lunes, 17 de enero de 2011

haiku urbano



la luna urbana
en la azotea sombras
de un tiesto roto

Cecilia

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Mercado de Pulgas,
detalles de una ciudad con forma de haiku y algo más ...
Autor:
il.balan
DF, Mexico


Con el tiempo que tengo de explorar y estudiar lo que se conoce como "haiku urbano", he llegado a la siguiente conclusión:

"Haiku urbano es simplemente haiku en la ciudad."

En nuestro idioma, y frente a la realidad que a muchos nos rodea en las ciudades, había llegado el momento de insertar todas las temáticas propias de la urbe en la tradición del haiku, que a su vez se encarga de nombrar el aqui y ahora poético de quien lo compone.

Qué se dice con lo anterior... Que el haiku urbano en castellano -como ya lo ha hecho en otros idiomas- tarde o temprano tenía que manifestarse frente a esa otra realidad pintoresca que supone el haiku tradicional de ciruelos, luna y nieve.

En ese sentido, el haiku urbano es simplemente una expansión de temáticas que apuntan hacia lo más inmediato para los habitantes de las ciudades.

Aunque en castellano bien podría ser un ejemplo de "haiku de vanguardia". Lo mismo que podrían serlo también el "haiku erótico", el "haiku deportivo", etc. El punto esencial al respecto, es no perder de foco que sea cual sea el adjetivo añadido (urbano, erótico, humano, vanguardista, etc.), el haiku sigue siendo haiku independientemente de la línea temática que siga o de las formas de composición que implemente.

En otros idiomas como el inglés, en los que la difusión del haiku japonés ha sido más rápida, se podría decir que el haiku urbano ha desaparecido por el simple hecho de que ya no se acota como "haiku urbano", lo cual supone una separación o derivación que genera cierta confusión. Sino que simplemente los haiku que hablan sobre la ciudad, al ser compuestos mediante las técnicas y características propias del haiku, así se le consideran. Digamos que ya se ha digerido el adjetivo lo suficiente como para trascenderlo.

Dicho lo anterior, podríamos decir que el haiku urbano siempre ha existido en la medida que ha sido compuesto en sitios de congregaciones humanas (urbanas). Sólo que ahora, cuando las ciudades han adquirido las características visibles que les conocemos, entonces este tipo de haiku es más evidente por su grado de concisión.

Sobre los autores del llamado "haiku urbano", existen varios contemporáneos en inglés como Paul David Mena, Bill Keney y algunos otros que se pueden consultar en internet. En castellano, habemos todo un grupo de personas interesadas en el tema que nos juntamos en Asfalto Mojado. Haiku en las ciudades, espacio virtual que fundé hace varios años con el fin de explorar el tema.

la lluvia arrecia
y la luz del semáforo
sigue roja

Susana D. (MEX)

Ahora, sobre autores "clásicos" creo que el fundador fue el propio Matsuo Basho (creador del haiku japonés en el siglo XVII) al caminar de ciudad en ciudad y componer sobre lo que vivía. De ahí que podamos decir que el haiku urbano siempre ha existido en tanto que habla de ciudades. Sólo que hasta los años recientes es que se le adjetiva de esa manera.

Todavía en Kyoto
y ya extraño Kyoto:
Canto de cuco.

Matsuo Basho (1644-1694)

Tocando brevemente lo referente al haiku"vanguardista", creo que es una corriente que también tiene ya algún tiempo en el aire (desde Masaoka Shiki) en la que muchos de los supuestos preceptos del haiku se comenzaron a cuestionar. Como el uso del kigo (palabra de estación), la métrica y las temáticas. A ese respecto, no dudo en pensar que todo haiku en nuestros días tiene algo de "vanguardista", al menos si aspira a quedar en la historía del haiku. Pues, son tantos los que se escriben que la frescura que supone la vanguardia a veces es necesaria.

Lluvia de primavera
Bajo el paraguas
Mirando la tienda

Masaoka Shiki (1867-1902)

martes, 14 de diciembre de 2010

Música y haikus para la relajación y la meditación

La música y el tapping.

La música de la web es una música especial, personal y totalmente experimental. Crea un ambiente y busca generar un estado de ánimo. Son piezas breves, sugerentes. No cuadran en los 40 principales y quizás no lleguen a los grammy.
Mi intención es buscar un momento de relajación, de meditación. Desconexión. Aunque sea tan solo por un minuto. Incluso un minuto a la semana.
Es minimalismo. Hay demasiada información y hay necesidad de aligerar.
La música está hecha con una sola guitarra usando una técnica conocida como tapping o fingertapping. No hay púa y no se pulsan las cuerdas. Solo se golpean sobre el diapasón. Es raro pero es así. El cuerpo me lo pedía y la poesía también. Y contra eso nada se puede hacer.

Fernando Bartolomé Zofío




El proyecto
La vida es un cúmulo de proyectos. Nos dan sentido, dirección, guía, futuro y esperanza. Hacen que el mañana tenga un significado y que cuidemos lo que hacemos hoy. Este es un proyecto que tiene como objetivo principal servir de punto de encuentro con uno mismo. Es un conjunto de meditaciones en forma de poesía, música e imágenes para los sentidos y para el alma.


Cada cual dará el sentido particular a los textos, a las músicas y a las imágenes, pero de lo que se trata es de buscar un momento de meditación personal. Un momento de relajación y aislamiento en este ruidoso y acelerado mundo, real y virtual. Un minuto puede bastar.

Mi idea es publicar un "haiku tap" por semana, y así hasta 52 para cubrir un año entero. Aunque estoy abierto a colaboraciones de otros artistas, la gran poeta Julie Sopetrán me proporciona el grueso de los textos, una versión personal del haiku japonés, y yo compongo una música en base a lo que me sugieren, algo totalmente personal. La música está hecha para guitarra eléctrica a solo, sin acompañamiento ni overdubs, usando la técnica del tapping. De ahí el nombre de haiku tap.

Las imágenes están sacadas de aquí y de allá y siempre estoy abierto a colaboraciones. Unas son mías, otras las tomo de compañeros en Internet y otras las tomo de Alfonso Bartolomé, gran fotógrafo profesional y, casualmente, mi hermano.

Un día se publica el texto, otro día la imagen y por último la música. Así damos tiempo al músico para que se inspire y de paso practique.

En el caso de los haikus, no dudo en que no habrá problemas de inspiración, pero en el caso de la música... No tengo claro que vaya a ser capaz de componer 52 micropiezas con técnicas poco ortodoxas y manterner el interés. Pero me atrae mucho la idea y además no me deja en paz.

Cuando a un corredor se le pregunta por qué invierte tanto esfuerzo en prepararse para correr una maratón aún sabiendo que va a requerir un esfuerzo continuo durante un año, que va a sacrificar cosas, que va a terminar destrozado y que no está seguro, ni siquiera, de si va a llegar a la meta, la respuesta suele ser que lo hace por afán de superación. Un reto.

Este proyecto es un reto autoimpuesto que responde a una necesidad interior. Vamos, que no se puede explicar muy bien. No atiende mucho a la lógica pero así son las cosas. La vida más que lógica es psicológica y atiende más al cómo vemos las cosas más que a cómo son. Encuentro que necesito hacer esto y no le doy más vueltas.

Espero que disfrutéis con estas meditaciones y que os sean de utilidad. Que Dios reparta suerte.

Fernando Bartolomé Zofío


Los haikus de Julie



Esto es posible gracias al arte y a la generosidad de mi amiga la genial Julie Sopetrán. Ella dice no ser especialista en haikus ni pretende serlo pero afirma que su filosofía coincide en muchos aspectos con los de este género.


Sus haikus son una personalización de la habitual forma de una estrofa de tres versos con 5, 7 y 5 sílabas. Generalmente entrelaza varios versos con metros varios.


Julie es autora además de varias decenas de libros de poemas y ostenta, entre otros, el Premio Letras de Oro, patrocinado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de España y la Universidad de Miami en Estados Unidos, por su libro de poesía lírica "El tiempo habitado".


Enlace con Haiku Tap 4 :

http://musicayhaikus.blogspot.com/2010/12/haiku-tap-4.html






fotografía: Alfonso Bartolomé



DESIGUALDAD
blanca
negra
sin color
el mundo
araña
mariposa
nube
miro
no te veo
mi
etnia
no tiene
identidad
posible
¡socorro!
me
persigo.

Julie Sopetrán


Música: Fernando Bartolomé Zofío

sábado, 4 de diciembre de 2010

Conferencia del Dr. Vicente Haya en Sofía (Bulgaria), 12-11-2010

Hace tiempo Haiga se hizo seguidor del Blog

" viento en las ramas
(Los haikus de Konstantin/Constantino Dimitrov©)"

un espacio de calidad, donde profundizar el conocimiento que intentamos adquirir.


La publicación que sigue pertenece al mismo, así como el enlace con la Conferencia a cargo del Dr. Vicente Haya, Sofía (Bulgaria) 12-11-2010.






空ただよふ雲の一人となる
Akizora tadayou kumo no hitori to naru

Nubes que pasan Облаци се носят (Öblatsi senosyat
por el cielo de otoño…в есенното небе... vésennoto nebé...
Me he quedado solo. Останах сам. Ostánaj sám).

Santoka Сантока





PRESENTACIÓN DE LIBROS DEL Dr. VICENTE HAYA
EN SOFÍA, BULGARIA (12 de noviembre de 2010 )

El próximo día 12 de noviembre en Sofía, Bulgaria se celebrará la presentación
de los libros ¨Tres Monjes Budistas¨ y ¨Saborear el Agua¨ del Dr.Vicente Haya,
en traducción al búlgaro de este humilde servidor y editados junto con la
editorial ¨Iztok-Zapad¨ (Este-Oeste). Estará presente el autor, quien después de
la presentación dará una conferencia titulada ¨Aprender del Corazón Japonés ¨ .
El evento se organiza con la amable colaboración de la Oficina Cultural de la
Embajada de España en Sofía:
http://www.elsotanocultural.blogspot.com/


. . .

Y finalmente, para aquellos quienes todavía no conocéis al autor, dejo el enlace
en su blog con sus comentarios, artículos, entevistas, etc. Al fondo de todo
podréis consultar su currículum.
http://blogs.periodistadigital.com/elalmadelhaiku.php?cat=4106


El anuncio publicado en su propio blog:
http://blogs.periodistadigital.com/elalmadelhaiku.php



Un cordial saludo,
Konstantin (Constantino) Dimitrov.

Publicado en:
http://haikusdekonstantin.blogspot.com/p/sgfd.html



. . .


A continuación enlace a la conferencia completa que Vicente Haya dió en Sofía en la presentación de sus libros, así como preguntas y respuestas de asistentes y disertante.


http://haikusdekonstantin.blogspot.com/






Se publica con el debido permiso de su autor: Konstantin (Constantino) Dimitrov
Profesión: Mediador entre realidades y repartidor de silencios
Ubicación: Sofia y Madrid.




Gracias

domingo, 28 de noviembre de 2010

Kigo fuera de Japón

Aunque el haiku es una forma japonesa de poesía, en la actualidad se escribe alrededor del mundo en diversos idiomas.

“Mundo de Haiku” de Higginson (1996), es el primer saijiki (*) internacional, tiene más de 1.000 poemas de alrededor de 600 poetas de 50 países escribiendo en 25 idiomas.
La escritura del haiku alrededor del mundo ha aumentado con el advenimiento de Internet, en donde uno puede incluso encontrar ejemplos de haiku escritos en Esperanto y Klingon, así como ejemplos numerosos en lenguajes más comunes.

Estos poetas internacionales del haiku han tenido que adaptar la idea del kigo a sus condiciones locales y cultura. Muchos fenómenos que se pueden utilizar como kigo son similares alrededor del mundo, tal como la floración de flores y árboles en primavera, y la migración de pájaros en primavera y otoño. Aunque los árboles y los pájaros no son iguales que en Japón, los conceptos siguen siendo iguales.

Por otra parte, las condiciones climáticas pueden a menudo ser muy diferentes de las que utilizan los japoneses. En zonas tropicales, por ejemplo, es muy diferente el clima al de Japón y tienen generalmente la estación "húmeda" o Monzón-estación, y la estación seca.
Hay áreas de Estados Unidos que tiene su estación del tornado; áreas con clima mediterráneo, por ejemplo Australia occidental, el clima costero de California, o España que tiene en su verano la Estación del fuego.
Por otra parte, en el Caribe y el norte Atlántico, está la Estación del huracán durante los meses de verano y otoño.

Hay muchas culturas locales alrededor del mundo, pero podemos encontrar semejanzas y diferencias.

Una semejanza es que muchas áreas tienen cosechas festivas con hogueras. Una diferencia entre las localizaciones es la relacionada con un pájaro que emigre, algunos lugares verán ese pájaro como residente del invierno, o como una primavera y verano criador, o como un otoño y primavera migratorios.

Por algunos ejemplos del kigo no-Japonés, aquí están algunos de California meridional:

Cielo: Vientos de Papá Noel (vientos calientes, secos que suceden generalmente en invierno), Abatimiento de junio (revestimiento pesado que se encuentra generalmente en la costa), Niebla con humo ( capa de inversión sobre Los Ángeles hace la niebla con humo más intenso durante el verano)

La tierra: “Estación del fuego” y Fuegos del bosque (a partir de los meses muy secos de julio y de agosto a través de las lluvias tempranas del invierno existe el peligro de fuegos en las colinas y las montañas locales)

Humanidad: El practicar surf, Voleibol de la playa, Rollerblading, y Skateboarding (aunque éstas son las actividades que ahora se hacen alrededor del mundo, su renombre ha comenzado en California meridional)

Observancias: Servicios de la salida del sol de Pascua en Tazón de fuente de Hollywood, Torneo del desfile de las rosas (en Día del Año Nuevo)
EL dia de los muertos (el mexicano Día de los muertos,celebración encendida 1 y 2 de noviembre)

Animales: Grunion (un pescado -sardina- poniendo sus huevos en la arena con alta marea cerca de medianoche), El mirar de la ballena (Ballenas grises pacíficas puede ser vistas desde la costa )

Plantas: Jacarandá (un árbol ornamental introducido, se encuentra en muchas vecindades viejas, tiene abundancia de flores azul-púrpuras en mediados de primavera).

(*)saijiki

Los poetas japoneses del haiku utilizan a menudo un libro llamado saijiki, que es como diccionario o almanaque para kigo. Una entrada en saijiki incluye generalmente una descripción del kigo en sí mismo, más una lista de palabras similares o relacionadas, y entonces da algunos ejemplos del haiku que incluyan ese kigo. El saijiki se divide en las cuatro estaciones (y el saijiki moderno incluye generalmente una sección para Año Nuevo y otra sección para Seasonless (Muki) palabras fuera de estación).


. Lo que antecede fue extraído de un artículo publicado en inglés "Kigo",

gracias Myriam por la traducción!

















barrer la acera -
algunas jacarandás
florecen antes

más información sobre "kigo" en:
http://haigahaikai.blogspot.com/2010/10/kigo_18.html

"""



Un kigo (季語, kigo?) es, en haiku, es una palabra estacional, es decir, un kigo indica en qué estación se sitúa el poema.

Existen cinco tipos de kigo, según la época del año que representa: primavera, verano, otoño, invierno y año nuevo. Un ejemplo de kigo de primavera es sakura (桜, flor de cerezo?), ya que los cerezos florecen en primavera.

La finalidad del kigo (季語) es mostrar la fecha de la composición, contrario al extenso título aclaratorio que se escribía en los waka; en el renga sólo se limitaba a poner el número de estrofas y lugar de composición.

Algunos estudiosos han enlistado objetos naturales, agrupados por meses, para establecer el uso correcto del kigo:

Enero: escarcha, sauces, ruiseñor, alondra.
Febrero: arar los campos de trigo, vientos del este (hasta marzo).
Marzo: melocotón (sólo para el tres de marzo).
Abril: cambio de indumentaria (sólo para el primero de abril).
Mayo: flor de Lis (sólo para el 5 de mayo), lluvias.
Junio:
Julio: pájaro cuco
Agosto: plenilunio
Septiembre: insectos
Octubre: luna
Noviembre:
Diciembre: nieve, escarcha, cellisca, niebla, viento glacial. """
Fuente: Wikipedia
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El invierno
paseó sus nieves
aves ausentes

Luz

sábado, 27 de noviembre de 2010

Senryu

¿Haiku?

“…el hombre no se halla completo, ni se revela a sí mismo, ni ve lo invisible, sino en su íntima relación con la naturaleza.”
José Martí



Históricamente, los antecedentes literarios más inmediatos del haiku, además de la poesía china, son el waka y el renga. El término waka, que sirvió inicialmente para identificar a toda la poesía japonesa, a partir del siglo XVI se volvió sinónimo de tanka, poema corto, que constaba de treinta y una sílabas, divididas en cinco versos: 5-7-5-7-7. Esta forma, que se practicaba desde el siglo VII, en el año 759 aparece mayoritariamente representada en el Manyoshu (Antología de Las Diez Mil Hojas). Por esta época, todos los aspectos de la vida eran incluidos: la guerra, el amor, la naturaleza. En el propio Manyoshu ya aparecen también poemas cortos eslabonados, es decir, tanka compuestos por dos personas. Así, se abrió la posibilidad para que siglos más tarde, a tenor con el desarrollo de esta modalidad creativa, se produjera un contraste cada vez más sutil entre la sección superior del poema –5,7,5—y la inferior –7,7 – que propició la independencia entre ambas partes y la necesaria condensación y brevedad en cada una de ellas.

Según refiere Blyth[1], los poemas largos eslabonados –sucesión de tanka compuesta por dos o más personas– con una extensión de cincuenta, cien y hasta mil estrofas, aparecen a finales del período Heian (794-858). Dada su condición de arte creado y consumido principalmente por los miembros de la nobleza cortesana, el lenguaje poético que se utilizaba en el tanka era muy refinado y excluía aquellas expresiones que pudieran resultar desagradables o carentes de elegancia. El renga –poema eslabonado– constituyó una alternativa más relajada de creación, con un ingrediente lúdico que permitía a los mismos poetas de la corte referirse a temas y utilizar giros del lenguaje que estaban inicialmente vedados en las competencias y antologías oficiales. Al comienzo del período Kamakura (1186-1339), esta práctica poética se popularizó y surgieron dos escuelas: la seria –Ushinha– que seguía todas las convenciones de la poesía cortesana, y la cómica –Mushinha– que deliberadamente violaba los códigos preestablecidos y recurría a términos ordinarios e imágenes de la vida cotidiana fuera de la corte. Esta segunda corriente denominó Haikai renga –versos cómicos eslabonados– a sus composiciones y el término abreviado, Haikai, se tornó usual para referirse a dichas producciones. El hokku, estrofa de diecisiete sílabas que iniciaba la serie y cuya composición era encomendada generalmente al poeta más respetado del grupo, debía contener una referencia a la estación del año y, en cierta medida, prenunciaba los temas que irían apareciendo en el resto del poema. Paulatinamente, este pequeño fragmento se fue emancipando del renga y los poetas comenzaron a escribirlo atendiendo a los valores intrínsecos que ya cristalizaban en él. Sólo por comodidad emplean los estudiosos el anacrónico vocablo “haiku” para referirse a estas producciones: dicha palabra es fruto de la combinación de haikai y hokku y comenzó a usarse, con el sentido que tiene en nuestros días, apenas en el siglo XIX.

Como género poético independiente, el hokku o haiku se perfiló en el siglo XVII gracias al magisterio sensible de Matsuo Basho (1644-1694). El uso exagerado de los juegos de palabras y la búsqueda de la ingeniosidad a toda costa, entre otros manierismos, habían ocasionado el empobrecimiento del haikai: se le consideraba, en aquellas circunstancias como nunca antes, un mero divertimento carente de valores literarios. Por supuesto, no fue Basho una figura aislada, sino la más prominente de una pléyade que logró dar al género alientos renovados sin renunciar a aportes tales como la presencia del humor, la variedad de temas, la legitimación del habla común y el lenguaje ordinario y la captación de las fugacidades del mundo natural. Consciente de de que su quehacer formaba parte de una tradición sensitiva que iba mucho más allá de la literatura, escribió en uno de sus diarios:

Saigyo en tanka, Sogi en renga, Sesshu en pintura, Rikyu en la ceremonia del té: lo que los atraviesa es una misma cosa. Tal es el espíritu del artista que sigue a la naturaleza y se compenetra con las cuatro estaciones. Todo lo que contempla se vuelve flor; luna se torna todo lo que imagina. Quien no ve la flor es semejante a un bárbaro, quien no imagina la luna no es distinto a una bestia. Queden atrás los bárbaros, las bestias. Sigue a la naturaleza, retorna a ella.[2]

El fragmento resulta muy revelador. No hay paradoja alguna en que el retorno a la naturaleza sea quien nos haga más civilizados. Volvamos a ella –exhorta Basho– mas no como depredadores, ni con esa falta de lucidez que solemos atribuir a los demás animales, sino alertas. Descubriendo la vida en cuanto contemplamos. Embebidos en esa luz lejana y misteriosa que acompaña nuestras ensoñaciones. También se destaca aquí la importancia de lo temporal. El kigo, palabra que sugiere la estación, no es un elemento decorativo en el haiku clásico. El clima o los fenómenos atmosféricos que corresponden a cada período del año, las floraciones y caducidades que en ellos suceden, e incluso los trabajos y holganzas que originan, constituyen el núcleo en torno al cual gira la expresión poética. No es una simple descripción de las transitoriedades del mundo como algo ajeno a los seres humanos:

“Cuando nuestro maestro nos hablaba de aprender acerca del pino desde el pino y acerca del bambú desde el bambú, quería decir que debíamos trascender nuestro ego y aprender…Aprender significa sumergirse uno mismo en el objeto hasta que su naturaleza intrínseca se torne manifiesta y estimule el impulso poético.

“Cada forma de existencia inanimada –plantas, piedras o utensilios—tiene sentimientos individuales similares a los de los hombres.

“Haced del universo vuestro compañero, teniendo siempre en mente la verdadera naturaleza de toda creación –montañas, ríos, árboles, hierbas y humanidad—y disfrutad la caída de las flores y la dispersión de las hojas.”[3]

Esta comunión con el mundo natural presupone la disolución del yo en lo contemplado, la certidumbre de que la verdad de las cosas sólo aflora cuando, en un acto de humildad sin límites, prestamos nuestros sentidos para que la vida que alienta en ellas se manifieste. En el haiku tiene poca cabida el simbolismo porque no hay separación entre el sujeto y el objeto, entre las cosas y su significado. Y si lo humano emerge en él es porque somos también naturaleza, no para regodearnos con elaboraciones mentales construidas a partir de nuestras emociones y prejuicios. En resumen, el poeta del haiku descarta las valoraciones, no reflexiona sobre el vicio o la virtud, la belleza o la fealdad, lo correcto o lo vituperable: él sólo ofrece al mundo su piel, sus oídos, su nariz, sus ojos y su lengua para que el mundo se reconozca a sí mismo.

Hay otra forma poética japonesa que incorpora los temas y enfoques que no frecuenta el haiku. Nos referimos al senryu[4], que igualmente tiene su origen en la poesía eslabonada y una estructura semejante a la del haiku: diecisiete sílabas divididas en 5, 7, y 5. El haiku, según ya apuntamos, surge del verso inicial del renga, donde invariablemente aparece una referencia a la estación y no alude a temas desagradables como guerras o desastres naturales; por su parte, el senryu proviene de las otras estrofas del renga, en las que el término estacional no constituye el eje básico y la atención se desplaza hacia los problemas humanos, con un ostensible énfasis en el tono humorístico. En el haiku, ortodoxamente hablando, “la estación es siempre el verdadero asunto, mientras que en el senryu es siempre ‘la mente del hombre’, sus extraños vericuetos, sus zonas oscuras, la expresión de las trivialidades del alma lo que el escritor de senryu eterniza.” [5] Como recurso expresivo, es más habitual en éste último la atribución de cualidades y sentimientos humanos a los animales y a los elementos de la naturaleza.

Jorge Braulio
La Habana
Cuba


Fragmento de la Presentación para el libro del poeta norteamericano Richard Wright: Haiku: Este Otro Mundo. Editorial Arte y Literatura. La Habana, 2007




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[1] Blyth, R.H. Haiku. (Volume I). Hokuseido Press. Tokyo, 1950. Pags. 126 ss. A través de esta obra paradigmática, que consta de cuatro tomos, Richard Wright conoció este género poético.

[2] Ueda, Makoto, The Master Haiku Poet Matsuo Basho. Kodansha International. Tokyo, 1982. Pag. 132.

[3] Blyth, R.H, A History of Haiku. (Vol. I). The Hokuseido Press. Tokyo, 1984. Pags. 13-14

[4] La denominación del género reconoce a Karai Senryu (1718-1790) como el primer y mejor compilador de este tipo de versos.

[5] Blyth, R.H., Japanese Life and Character in Senryu. The Hokuseido Press. Tokyo, 1960. Pag. 466.
. . .

Fuente:

En Clave de Haikú
http://jorgebraulio.wordpress.com/

Quién soy
Jorge Braulio Rodríguez Quintana (La Habana, 1950)
Soy profesor de Historia del Arte en el Instituto Superior de Arte, en La Habana, Cuba.
Desde hace algún tiempo, me dedico a escribir haiku y al estudio de las relaciones que existen entre este género poético y las artes visuales.



Senryu


Desde que tiene hijo,
se ha aprendido los nombres
de todos los perros.

Antes de que el niño naciera, apenas se fijaba en los perros de la vecindad. Pero ahora, mientras pasea con el hijo en su regazo, le va diciendo los nombres de todos los perros que encuentran. El hijo amplió su mundo.

Fuente:
R.H. Blyth. Senryu. Japanese Satirical Verses. The Hokuseido Press. Tokyo, 1949
Versión libre: Jorge Braulio
Ilustración: Sobun Taniwaki († 1947).
Etiquetas:Senryu, R.H.Blyth, Japón

lunes, 15 de noviembre de 2010

Caja de Haikù


Por Carlos Fleitas

"Cuando descubrimos el haiku, un enorme entusiasmo se apodera de nosotros. Su brevedad, su sencillez, su concretud, sus contenidos, captan inmediatamente nuestra atención. De allí que surja en nosotros el impulso de tambien intentarlo. En particular porque el haiku es un genero sumamente novedoso, que nos impresiona como pleno de frescura y posibilidades, en comparación con otros géneros literarios que o bien practicamos o bien sólo conocemos en calidad de lectores. Al principio deseamos fervientemente tener la inspiración para escribirlo. Leemos haiku de los grandes maestros y de los haijin contemporáneos, participamos en comunidades de haiku en Internet, leemos ensayos, en fin, buscamos comprender sus claves y reglas, para entonces intentarlo con nuestros propios medios y capacidades. Oscar Wilde decía que la experiencia es la suma de los errores cometidos. De aquí en más pues, no escribo, me confieso como diría Machado, pues a lo largo de estos años intentando escribir haiku hay ciertas recetas caseras que he ido acumulando para mi propio uso... "

las que pueden verse en el espacio de su autor:

http://usuarios.netgate.com.uy/carlosfleitas/caja.doc



"Hace unos años leí un ensayo del Profesor Haruo Shirane: "Mas allá del momento haiku". Fue tanto el impacto que me produjo que por un momento pensé que lo que escribía no eran haiku y que el conjunto de reglas en las que me basaba para hacerlo era contrario a las que los grandes maestros habían empleado. Shirane refuta a través de un profundo análisis del haiku japonés que el haiku nace de la observación directa, que se refiere a la naturaleza y que no utiliza la metáfora, símil y analogía. Y muestra fundamentando con ejemplos de Basho y Buson su afirmación tan contundente y sorprendente. Hace unos días releí el artículo y nuevamente me impactó profundamente y creo que esta vez pude apreciar mejor el análisis del Profesor Shirane.

Es de destacar que también muestra como los maestros tradicionales utilizaban también la imaginación para escribir sus haiku, muchas veces contradiciendo la realidad misma como es el caso de Buson, que escribe un haiku referente a la muerte de su esposa ¡mientras esta aún estaba viva!

Luego de un largo y detallado análisis fundamentado con numerosos ejemplos Shirane llega a la conclusión de que el haiku escrito en Inglés (aunque considero posible extenderlo al haiku occidental en su conjunto) "es un poema breve, habitualmente escrito en una o en tres líneas, que busca nuevas y reveladoras perspectivas sobre la condición humana y física, centrándose en el mundo físicamente inmediato que nos rodea, particularmente la naturaleza, y en los contenidos de la memoria, la imaginación, la literatura y la historia humana".



El kiregi: un desafí­o a la inventiva

El haiku clásico o neoclásico es técnicamente sencillo en cuanto a sus reglas que son tres: esta compuesto de 5-7-5 silabas e incluye el kigo o la palabra que hace referencia a una de las estaciones del año. A ello hay que agregar el kiregi o "corte" que en el idioma japonés es la silaba "ya", elemento del que carecen otros idiomas. En su lugar podemos utilizar como cesura, las pausas naturales del lenguaje o algún signo como es de uso en los haijin de habla inglesa. (Susumu Takiguchi)

Voy a poner como ejemplo el caso de un haiku que escribí hace un tiempo.

Viento estival
los pequeños gorriones
luchan y luchan.

Si bien no tiene una sílaba o signo de corte, la pausa natural en la primera línea actúa como tal y el haiku cumple todos los requisitos técnicos para ubicarlos como neoclásico.

Tomemos el caso de un haiku de Buson compuesto hace 250 años.

Na no hana ya (5-sí­labas) - ¡Cuán bellas las colzas!
Tsuki wa higashi ni (7-sílabas) - Hay una luna en el cielo del este.
Hi wa nishi ni (5-sílabas) - También el sol se va a poner en el oeste.

En el idioma japonés llena todos los requisitos que hemos mencionado. Utiliza como kigo de primavera (para el Japón) a las flores de colza, su métrica silábica es la indicada y utiliza la palabra de corte o kiregi: "ya".
Es importante señalar como el kiregi, separa en dos partes el haiku. La primera línea en este caso sitúa la escena, de un modo general y las restantes líneas la completan.
Este procedimiento también es posible en muchas lenguas del mundo, siendo el español por su estructura uno de los más apropiados.


Nuevamente voy a poner como ejemplo el haiku de los pequeños gorriones pero modificado para adaptarse a las reglas:

Viento fuerte -
los pequeños gorriones
luchan y luchan.



Por último el autor agrega una regla que me parece sumamente importante:

"Escribir haiku con la mayor frecuencia que nos sea posible


Esto nos permitirá una ejercitación continuada que poco a poco nos permitirá evaluar nuestros progresos y a la vez nuestros puntos débiles cuando escribimos. Muchos de ellos posiblemente los descartemos, pero los dejaremos allí en nuestra “caja de haiku” como materia prima para reformular o como una chispa que en un futuro dará lugar a una inspiración fecunda para escribir un poema, esta vez sí, muy logrado. "

Por Carlos Fleitas
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Biografia
Carlos Fleitas es escritor y vive en Uruguay. Escribe haiku en Ingles y en su idioma natal, el Español. Fleitas es Director de la sección en Español, de la organización World Haiku Club, donde es co-moderador del correspondente grupo de discussion y co-editor de la correspondente revista, seccion en Español. Para conocer mejor el escritor, visite su site en: http://www.conectate.com.uy/~carlosfleitas


jueves, 11 de noviembre de 2010

Haikús en clase


ANA GALINDO, una maestra con todas las letras ..
y sus alumnos de EL SEXTO NIVEL

martes 9 de noviembre de 2010HaiKús

El haiku (俳句), derivado del haikai, consiste en un poema breve de tres versos de
cinco, siete y cinco sílabas respectivamente. Es una de las formas de poesía
tradicional japonesa más extendidas. Su temática está relacionada con la
naturaleza.
Tradicionalmente el haiku, así como otras composiciones poéticas, buscaba
describir los fenómenos naturales, el cambio de las estaciones, o la vida
cotidiana de la gente. Muy influido por la filosofía y la estética del zen, su
estilo se caracteriza por la naturalidad, la sencillez (no el simplismo), la
sutileza, la austeridad, la aparente asimetría que sugiere la libertad y con
ésta la eternidad.


I
Sobre las nubes
vuelan mis sentimientos
como las olas.
/Composición colectiva de la clase/

II
La luz es como
el aire y el agua
como el viento.
/Paola/

III
En la montaña
canta el pájaro que
llama al verano.
/Alberto/

IV
Sobre el cielo
flotan unos ángeles
de color azul.
/José Miguel/

V
La primavera
con rosas y gladiolos
gran estación .
/Manuel/

VI
Sobre las nubes
grises y blancas voy
yo con mi alma.
/Maria/

VII
Muchas estrellas,
cometas y asteroides,
es el espacio.
/Julia/



eL BLOG DE SEXTO B (ya estamos en Sexto)
ver enlace:

http://elsextonivel.blogspot.com/2010/11/haikus.html

y


AzuL MaR BloG


martes 9 de noviembre de 2010HaiKús /MaR AzuL/

I
El mar oculta
tesoros, sentimientos
que vagan dentro
Alberto

II
Sobre el agua
de color esperanza
va mi corazón.
María

III
Con su color
es un sitio bonito
donde descanso
Paula J

IV
Las olas bailan
felices y contentas
¡Oh! mar azul.
Julia

V
El mar me lleva
hasta mis pensamientos
sobre la playa
Antonio

VI
El mar azul
hace cada mañana
el sol y luna.
Jorge

VII
Azul es el mar
sobre él nadan los peces
que atraen el sol
Miguel Ángel

VIII
Mar azulado
no te puedes comparar
con nada más
Miguel

IX
Con el intenso
mar azul robas todo
lo malo de mí
Lourdes

X
Tienes que nadar
en el mar del calamar
hablando sin más
Jose Miguel

XI
El mar da la paz
azul como mi cielo
así yo juego
Paola

XII
En el mar azul
están tus pensamientos
que nunca faltan.
Paula G

XIII
Sobre las olas
mil gaviotas vuelan
hacia el gran mar
Marcos

XIV
En el mar azul
los peces nadan siempre
cuando sale el sol
Iván

XV
Azul es el mar
azul el gran océano
o un pensamiento.
Manuel

XVI
Bajo el mar
mil colores relucen
en mi enorme corazón
José A

XVII
El mar acoge
para muchos su hogar
y muchos barcos
Adrián

XVIII
El mar azul
con un millón de peces
alegres nadando
Leticia

XIX
Por el mar azul
viajan mis sentimientos
entre los barcos
Roberto

XX
En el mar azul
cantan los pajaritos
con un silbido
Yanira

XXI
En el mar azul
nadan los pececillos
de mil colores
Andrea J

XXII
Por el mar forman
los peces de colores
cascadas azules
Andrea G


/Todos los Haikús están compuestos en la clase por los alumnos y alumnas de 6º
de Primaria/
Publicado por Ana Galindo en 19:44

enlace:

http://el-blog-de-azul-mar.blogspot.com/2010/11/haikus-mar-azul.html



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Ana Galindo dijo...
Hola Cecilia y Myriam...hoy estoy muy contenta porque en clase los alumnos han tenido su primer contacto con los haikús, y pronto se han sentido atrapados por ellos. De manera espontánea y natural han comenzado a salir de sus mentes, casi perfectos, ...Ya he expuesto unos en el blog de Azul Mar, y otros pocos en el del Sexto Nivel. Les he recomendado vuestra página para que sigan informándose y aprendiendo. Os doy las gracias por toda la información que yo he tenido a través de vuestro blog.
Un abrazo. Ana

martes, noviembre 09, 2010
Cecilia dijo...
Vaya con los niños !! y con la "seño" por supuesto ..
excelente Ana, excelente .. sinceras felicitaciones, a todos.

Seguimos en contacto, gracias.
Un abrazo.


miércoles, noviembre 10, 2010
Myriam dijo...
Me llena de alegría leer tu comentario Ana.
A propósito de la enseñanza en el aula con o por medio de haikús, estamos publicando material relacionado con una autora Valenciana quien expresa su opinión con respecto a ello en un artículo periodístico de reciente aparición.
En él, si lo permites haré mención a tu clase.

¡ Felicitaciones por la tarea!
Saludos afectuosos.

miércoles, noviembre 10, 2010
Ana Galindo dijo...
Gracias a vosotras por contagiarnos. Nos encantará que publiquéis nuestra experiencia. El Ministerio de Educación ya también me ha hecho solicitud de que prepare una publicación sobre las publicaciones con los alumnos.
Un abrazo. Ana

miércoles, noviembre 10, 2010
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miércoles, 10 de noviembre de 2010

Material de Difusión


"El lenguaje es fundamental para el individuo, sin él no existiría la comunicación."


Susana Benet nació en Valencia, en 1950. Es licenciada en Psicología, aunque su auténtica vocación es la literatura.

Ha publicado relatos breves y poemas en las revistas: Ultramar (Santander),
Papel Elefante (Valencia) y La siesta del lobo (Albacete).

Combina su vocación literaria con su interés por la acuarela, que cultiva como autodidacta, habiendo publicado sus ilustraciones tanto en portadas de libros y revistas, como en páginas de Internet.

Es colaboradora habitual de la página de Internet “El rincón del haiku”, dedicada al intercambio y difusión de esta forma poética.
Ha sido incluida en las antologías de haiku:

- Poetas de corazón japonés – Editorial Celya, 2005
- Brisa del mar – Universidad Castilla-La Mancha, 2006
- Tertulia de haiku – Edit. El taller del Poeta - 2007

Ha publicado los poemarios:

- Faro del bosque – Editorial Pre-Textos, 2006
- Lluvia menuda – Editorial Comares, 2007

Ha obtenido el II Premio de Haiku en el “I Concurso Internacional de Haiku de la Universidad Castilla-La Mancha”.

Ha sido finalista de los “XVII Premios de la Crítica Literaria Valenciana”, con su libro: Faro del bosque.

Ha obtenido el primer premio de poesía y relato breve en el “IV Certamen Literario de la Escuela de Escritores Alonso Quijano”.

Actualmente imparte Talleres Literarios en colegios, institutos y centros culturales.





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Publicado en
La Tribuna_ digital
de Albacete

Vivir
05/11/2010

Susana Benet: «Los niños, a través del haiku, se interesan más por la poesía»
Intervino en el ciclo '5 Poetas en Otoño'
A.D.
La escritora Susana Benet intervino ayer, en el salón de Plenos del antiguo Ayuntamiento, dentro de la XI edición del ciclo 5 Poetas en Otoño, organizado por la Facultad de Humanidades y el grupo de poetas de la Confitería, con ayuda del Ministerio de Cultura y los vicerrectorados. Susana Benet comentó a La Tribuna de Albacete las características de su producción poética.
¿Qué libros ha elegido para esta lectura?
Voy a leer haikus de Lluvia menuda y también algunos inéditos, de un libro de con poemas más occidentales, obra aún no publicada, La quietud.
¿De dónde viene su predilección por los haikus?
Siempre me ha interesado mucho la poesía oriental y antes de escribir haikus sí que es verdad que estuve leyendo literatura oriental y otras formas de interpretar la realidad. Tal vez eso me haya influido un poco más.
La temática de los haikus tiene mucho que ver con la naturaleza, ¿lo suyos van en esa línea?
Sí, pero a veces hablo de otros temas urbanos, por ejemplo. Hago haikus sobre la ciudad, sobre la vida cotidiana en una ciudad, y algunas veces incluso sobre sentimientos.
¿Por qué están tan de moda los haikus?
Me parece que ha influido mucho que se han abierto páginas en internet, y eso ha hecho que se divulguen rápidamente y hay muchas personas que están aprendiendo en los foros de esas páginas y eso ha hecho que se empiecen a publicar libros, como ocurre en mi caso. El origen sería anterior, porque en los años 70 u 80 apareció un libro del profesor Rodríguez Izquierdo, El haiku japonés, y a partir de esto o la publicación de El haiku en España, y otros habrá hecho que los poetas incluyan en sus libros, además de poesía tradicional, nuestra, haikus.
¿Consideramos actualmente más el haiku que la poesía tradicional?
No, ambas formas conviven sin que una perjudique a la otra. En mi caso, después de escribir haikus es cuando me he puesto a escribir poesía tradicional, una cosa me ha llevado a la otra.
¿Puede ayudar el haiku a que nos interesemos más por la poesía?
Claro, porque en el caso del haiku, al hacer talleres me he dado cuenta que los niños hacen muy buenos haikus y empiezan con esto a enterarse un poco de lo que es la poesía y darse cuenta que pueden escribirla, porque es una poesía muy simple, sencilla. Otros escritores de haikus, como Frutos Soriano, ha impartido talleres en colegios y los niños, a través del haiku, se interesan más por la poesía, yo estoy segura de este extremo.
Pero las ventas de libros de poesía son muy pequeñas.
Sí, porque pienso que la poesía es sólo para cierto público, que no es algo como la literatura más comercial, como son las novelas, relatos. Yo nunca he controlado el tema, pero me parece que es así, más para un sector de la sociedad, porque la gente en general no lee poesía.
¿No ocurrirá que los poetas sólo se leen entre ellos?
No creo, porque cuando a alguien le interesa la poesía, o quiere investigar, sin conocer poetas, se compra libros. Yo descubría poetas como Juan Ramón Jiménez a través de un libro que compré y que me gustó mucho. A partir de un poeta fui pasando a otros y creo que, sí que existe entre nosotros una comunicación más fluida, porque nos pasamos libros unos a otros, la poesía universal se lee como cualquier obra clásica, uno se acerca a la poesía, a autores que han dejado mucha huella, como Machado o Rilke.
Ciclos como 5 Poetas en Otoño son necesarios?
Precisamente Albacete es una ciudad en la que continuamente se están celebrando actividades que tienen que ver con la poesía. También se organizan encuentros de haikus, este ciclo de otoño, y se hacen cursos de haikus. Es de las ciudades que conozca que tienen una actividad más interesante, a nivel de poesía, es muy curioso y significativo.







Fugaz noviembre,
déjame que te huela
antes de irte.

Susana Benet

(del libro: "Jardín", Edit. Krausse, 2010)



sitio de Susana Benet:
http://susanabenet.blogspot.com/