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martes, 10 de mayo de 2011

Ikebana

El “Ikebana”, palabra japonesa que significa arreglo floral, se basa en ciertos principios artísticos que lo caracterizan y que además son reconocidos mundialmente. El rasgo más sobresaliente que diferencia el arreglo floral japonés de todos los restantes es, quizás, antes bien que la apreciación de la forma y el color, el amor por las formas lineales, tan característico de todo el arte oriental.
El Ikebana es una composición lineal, cuyo material esta integrado por las ramas comunes.
Sin embargo, si las ramas se disponen en una armoniosa línea fluida, suscitan un atractivo mayor que le puede despertar un conjunto de capullos, por hermosos que sea su color y forma.
Tan importante como la perfección lineal es el conocimiento naturalista, vale decir, una insistencia en la comprensión del desarrollo natural del material usado y un amor por la naturaleza en todas sus fases.
Iniciado hace trece siglos, el Ikebana fue concebido como la expresión simbólica de ciertos conceptos filosóficos japoneses del budismo. Sin embargo, con el transcurso del tiempo, la completa “japonizacion” del arreglo floral Ikebana y su adaptación al genio peculiar del pueblo japonés, hicieron que se perdiera una gran parte de su sentido religioso y adquiriera mayor relieve la instrucción naturalista.
El simbolismo del paso del tiempo resulta de importancia para el arreglo floral japonés Ikebana y es evidente para el ojo perspicaz. Ningún Ikebana seria aceptable si no sugiriera en alguna forma el tiempo y la estación, como así también el continuo desarrollo de los elementos vegetales utilizados.

Por ejemplo:
Materiales empleados:
- El pasado: capullos abiertos, vainas vegetales y hojas secas
- El presente: capullos semi-abiertos u hojas lozanas
- El futuro: yemas, como sugerencia del desarrollo futuro
Tipo de arreglo:
- Primavera: arreglo vital con curvas rigurosas
- Verano: arreglo amplio y desplegado
- Otoño: arreglo tenue y ralo
- Invierno: arreglo estático y algo nostálgico
En estrecha relación con el simbolismo del Ikebana se halla la asociación de ciertas formas florales con la tradición, literatura o costumbres. Cada uno de los días festivos nacionales tiene asignado su Ikebana, e incluso las celebraciones hogareñas más familiares no resultan completas sin su Ikebana apropiado. Para la jubilosa celebración de Año Nuevo se emplean por lo general ramas de pino y crisantemos blancos; en el Festival de las Muñecas, capullos de durazno y para el Festival de los Niños lo indicado es un arreglo de iris.
En general, todo arreglo floral japonés Ikebana esta compuesto de tres grupos triangulares de flores o ramas: un grupo central vertical; un grupo intermedio que se inclina apartándose de la estructura vertical, y un grupo triangular invertido que se inclina desviándose del grupo central hacia el lado opuesto del grupo intermedio.
Los japoneses rara vez efectúan arreglos florales sin su propio follaje natural. La mayor parte de ellos constan de unas pocas ramas de un árbol o arbusto, como así también de pequeñas “flores herbáceas” que podrían crecer naturalmente en la base del árbol.


Crisantemo(1843 Japón) by ANDO HIROSHIGE -Albert Museum. Londres-

viernes, 29 de abril de 2011

CEREMONIA DEL TE

El té es bien apreciado en todo el mundo, pero en el Japón ha ido más allá y ha desarrollado toda una ceremonia alrededor de esta infusión, elevándolo a la categoría de arte. En ella se busca vivir un momento único y alejado del mundo cotidiano y de sus problemas. Al estudio y práctica de este arte se lo conoce como Chadô o camino del té.

Es un encuentro entre amigos. En todo momento se va desarrollando una acción que señala el estilo de vida que aspira a la simplificación de los modales, del lenguaje, y del movimiento en general. El motivo de esta reunión puede festejar una bienvenida o cualquier acontecimiento importante. Se trata de crear en todo momento un espacio a la gratificación estética y ética.






Se cruza una jardín de ensueño donde su camino tachonado de piedras ha sido previamente humedecido para agasajar a los invitados recordando las palabras filosóficas del Sutra del Loto. Se atraviesa la pequeña “entrada de la humanidad” y se saluda con una reverencia al espacio casi vacío de la salita del té. Rápidamente se ha hubicado el “toko-no-ma”: el “lugar de honor”. Allí un rollo colgante expresa su profundo pensamiento en una hermosa caligrafía. Un simple arreglo floral refleja el cambio de las estaciones o el paso efímero de la vida humana. En el “arte del té” se cumplen las “cuatro palabras clave”.
Ellas son: WA o armonía, KEI o respeto, SEI o pureza y DJAKU o calma, o tranquilidad.
Además se acompañan con el concepto de escasez, restricción o autocontrol, asimetría, sencillez y refinamiento.


Algunos términos de la Ceremonia del Té

Chadô o Sadô: camino del té; disciplina de la preparación y el ceremonial para beber el té.
Chaji: ceremonia formal y completa que incluye una comida.
Wabi: la sencillez, lo humilde.
Sabi: lo viejo, lo solitario.
Shibu: lo elegante.
Furyu: el equilibrio.
Cha: té
Matchá: polvo del té molido.
Koicha: té de consistencia suave y espesa.
Usucha: té de consistencia más suave y liviano.
Temae: la preparación del té propiamente dicha.



Algunos utensilios o dôgu:

Natsumé: recipiente para el matchá del usucha.
Chawan: tazón para servir el té.
Chasen: batidor de bambú.
Chashaku: cucharita para servir el matchá.
Mizusashi: recipiente de agua fresca.
Chairé: potecito cerámico para contener el “matcha” del té espeso.


"En armonía
almas, mentes y cuerpos:
Ritual del té."

Carlos Oraà
Venezuela

......
fuentes:
http://www.ar.emb-japan.go.jp/Contenido/07.CeremoniaTe.htm
paseos.net Taller iniciación haiku
imagen de la web
.

miércoles, 27 de abril de 2011

Los cuatro amigos




Sumi-E es un término que significa pintura a tinta. Se hizo conocida en Japón alrededor del siglo VII aC por académicos que regresaban desde China. Ellos trajeron consigo muchas ideas culturales como la caligrafía (escritura hermosa) y un estilo de pintura influenciada por ésta. Los japoneses adoptaron este estilo de pintura y le agregaron el don cultural japonés y lo nombraron Sumi-E.








Sumi-E consiste en cuatro trazos de pinturas usualmente referidas como los cuatro “amigos”: Bambú, Brotes de Ciruelo, Orquídea Silvestre y Crisantemo.
Se considera que el Bambú, el primer amigo, contiene las características de un caballero. Los chinos lo consideran como virtuoso y humilde y también consistente ya que retiene su follaje todo el año.
El segundo amigo, Brotes de Ciruelo, cuyos brotes son usados por los trazos de esta pintura son de hecho los brotes que crecen en el árbol del Damasco Japonés. Este árbol es el símbolo del invierno con el renacer de la vida no lejos de la llegada de la primavera.
El tercer amigo es la Orquídea Silvestre. Este amigo es considerado como femenino, simboliza la serenidad de la oscuridad. Emite un perfume bello especialmente a medida que crece en los bosques profundos.
El cuarto de los amigos es el Crisantemo, altamente valorado en China debido a su longevidad. Desafía el hielo del invierno al brotar en otoño.
Los cuatro amigos representan todas las formas del universo. Una creencia común era que ellos eran llamados los cuatro amigos porque sólo los ricos tenían el lujo de darse el gusto con ello y disfrutar la caligrafía y el arte de la pintura oriental. En esa época también había famosas mujeres y niños pintores. Estos hechos están registrados en los anales de la historia del arte.
Cuando Sumi-E fue introducido en Japón los monjes Budistas Zen lo usaron como un ejercicio Zen. Ellos valoraron la libertad del uso del color al usar sólo las sombras derivadas de la tinta, la totalidad del espectro, desde el negro lleno hasta el blanco. Esto enfatizaba líneas, sombras y sentimientos emocionales y encontraron que requería más disciplina, lo que era bueno para su práctica espiritual. Un trazo conduce sin esfuerzo al próximo, mostrando que el artista tiene total control de su mente y pincel.
Para mantener el espíritu de Sumi-E es importante no hacer esbozos, en cambio debe mantener la imagen en su mente, disfrutar su belleza y pintar la memoria de ella en el lenguaje Sumi-E, usando el espectro total desde el negro hasta el blanco. Eso es Sumi-E en su forma más elevada, por ejemplo recordar cómo se ve una abeja cuando se mueve de una flor a otra o un pájaro aleteando al capturar un insecto.

lunes, 25 de abril de 2011

Papel de arroz
















El Sumi-e (pintura sobre papel de arroz) nació en China en el siglo VII y fue adoptado por los pintores japoneses recién en el siglo XIV, adquiriendo un estilo propio.

Al igual que el ikebana, se difundió en todo el Japón durante el siglo XV como arte destinado al tokonoma, espacio sagrado de la casa.
En el sumi-e se utilizan: la tinta negra (sumi) obtenida a partir de carbón u hollín diluido en agua, pinceles especiales de diferente grosor, y papel de arroz.
Los temas en el sumi-e pueden agruparse en dos categorías principales: paisajes y figuras, ésta última incluye plantas, animales y frutas.
Actualmente constituye una forma de expresión sublime y es practicada por millones de personas en todo el mundo.

Publicado por
INSTITUTO TŌZAI
Cursos presenciales y a distancia.
Lavalle 774 6° "d", Capital Federal
Telefax; 4328-6484
Teléfono: 4765-5286
Informes: Jueves de 18 a 20 horas
Viernes de 17 a 20 horas
Sábados de 11 a 13 horas


Email: info@tozai.com.ar

Sitio Web: http://www.tozai.com.ar/


"Por la necesidad de facilitar el aprendizaje del japonés a los hispanohablantes, un grupo de profesores de español junto a otros de japonés nos unimos para trabajar en equipo. Fue así que decidimos fundar el INSTITUTO TŌZAI, que significa: "Oriente y Occidente", y comenzar a hacer investigación desde la lingüística comparada. Partimos con las actividades del Instituto en abril de 1992, y en 1993 realizamos la "Primera Jornada de Lengua Japonesa para Hispanohablantes".

A posteriori se publicaron los trabajos seleccionados.
Dicha actividad se continuó haciendo cada dos años, y han participado en ella numerosos profesionales argentinos y extranjeros.

Más tarde vendrían los cursos de Origami, Ikebana, Soroban, Castellano para Extranjeros, los Talleres de Haiku (...) De este modo comenzamos, con mucho entusiasmo y respeto por lo que hacemos.

Abiertos y deseosos de comunicarnos con investigadores de otras instituciones para compartir los trabajos en armonía.

Uno de nuestros objetivos es realizar intercambios de docentes, investigadores, alumnos, no sólo de Buenos Aires sino también de otros lugares, a los efectos de lograr una mayor comprensión internacional de las culturas."


Agradezco muy especialmente a Verónica del Blog
Jardín de Haiku:
http://jardinhaiku.blogspot.com/

quien me brindara generosamente la información que antecede.

jueves, 21 de abril de 2011

ARTE JAPONES - I

Pintura

El arte japonés surge de la asimilación de ideas y conocimientos de otras culturas. Una vez adoptados, crea una expresión autóctona y genuina. En sus orígenes y por muchos años, se ha inspirado en los estilos de China, algunos de los cuales llegaron previo paso por Corea. Actualmente es notable ya la influencia del arte occidental.

Las primeras expresiones artísticas fueron las figuras simples, en forma de varas, dibujadas en los dotaku -campanas del período Yayoi (aprox. 300 a.C. a 300 d.C.)- y los murales que adornaban las paredes interiores de las tumbas en el período Kofun (aprox. 300 d.C. a 710 d.C.).

El auge de la pintura comienza con el apoyo de la clase gobernante a la introducción del budismo y su cultura. El budismo llega desde China y Corea, en el siglo VI. Se crean templos en varias localidades de todo Japón con importantes murales, esculturas de budas y deidades guardianas en los pasillos y capillas. Los templos más representativos son el Templo Asukadera, el Templo Shitennoji y el Templo Horyuji.

La Pintura Yamato-e y los pergaminos E-maki
En el período Heian (794-1185) surgen la pintura yamato-e y el e-maki, ambas son nuevas formas autóctonas del Japón y reflejan el mundo artístico de la cultura aristocrática gobernante. En este período los cortesanos disponían de tal bienestar material que los desligaba de los problemas terrenales y podían pasar gran parte de su tiempo apreciando el arte, la poesía y la belleza de la naturaleza. De aquí surgen los primeros símbolos y representaciones propias del arte japonés.



Genji Monogatari Emaki - Museo Nacional de Tokyo
(Fuente de imagen: http://web-japan.org/)



La pintura yamato-e sustituye a la típica pintura China y muestra un mundo estético de refinamiento y claramente japonés. Se caracteriza por su atractivo emocional y gran color. Los temas elegidos eran los alrededores de Kyoto. Estas obras adornaban mamparas corredizas y biombos en los palacios.

Los e-maki son pergaminos que combinan texto con ilustraciones (pinturas yamato-e). Es aquí donde surge el nuevo silabario propio japonés kana. Esta nueva forma de escritura parecía expresar mejor los sentimientos y percepciones del refinamiento japonés. Los temas preferidos de los e-maki eran los relatos históricos o los cuentos legendarios, siendo el principal exponente los Cuentos de Genji (Genji Monogatari, 1130 aprox.), de la dama Shikibu Murasaki.

En el período Kamakura (1185-1333), con el paso del poder de la nobleza a la clase samurai ó guerreros, y de la ciudad de Kyoto a Kamakura, surgen dos marcadas tendencias: el realismo y el conservadurismo. Sin embargo es de recordar que la nobleza seguía siendo la administradora de los templos y santuarios junto con su arte.

El realismo estaba dirigido a satisfacer los gustos de la clase samurai, que apreciaba lo prosaico, lo nada pretencioso, pero poderoso y viril. Éstas características se manifiestan principalmente en la escultura de la época. Las obras más destacadas de este estilo son: las dos imágenes de guardianes Nio, del maestro Unkei, en la puerta del templo Todaiji, y las esculturas de madera de dos sabios indios, Muchaku y Seshin, en Kofukuji.

El conservadurismo era la continuación del gusto artístico de la nobleza, cuyo centro cultural seguía siendo Kyoto.

En el período del Shogunato Muromachi (1333-1573), el gobierno, aún a cargo de la clase guerrera, pero de vuelta a Kyoto, acoge al budismo zen junto con su arte y la cultura de las dinastías chinas Sung (960-1279) y Yuan (1279-1368).



Paisajes de Otoño e Invierno, por el monje Sesshu.
Período Muromachi, s. XV
Set de dos rollos colgantes, tinta sobre papel (47.8 x 30.2 cm cada uno)
Museo Nacional de Tokyo
(Fuente de imagen: http://web-japan.org/)



La pintura característica de los monjes zen era el suiboku-ga, una pintura monocroma, austera, lograda con una tinta india, de la que se obtenía una imagen típicamente abstracta y sugestiva. Los temas más valorados eran los que implicaban mayor contacto con la naturaleza, es decir, las pinturas de paisajes sansui-ga. El maestro más destacado de este estilo fue el maestro Sesshu y entre sus obras más importantes se encuentran Amanohashidate-zu, Sansui Chokan (Paisaje de las cuatro estaciones), Shuto Sanshui-zu (Paisajes de otoño e invierno) y Haboku Sansui-zu (Paisajes).



Después de la Rebelión Onin de 1467, Japón entra en un Período de Guerras Civiles, hasta la unificación del país por Nobunaga Oda, en 1573. Luego de la estabilización política, en el Período Momoyama, el país se desarrolla industrial y económicamente. Aumenta el contacto con Occidente e ingresan tanto las armas de fuego como la cultura espiritual de la Cristiandad. La madurez de la sociedad feudal es acompañada por un mayor movimiento comercial y, por consiguiente, del surgimiento de ricos mercaderes que influyen cada vez más en las actividades culturales.

Los daimyo o señores feudales, que contaban con un mayor poder, construían castillos más sofisticados militarmente y mayores en tamaño como muestra de poder, que a menudo se transformaban en verdaderos centros de arte, ya sea por su arquitectura, sus esculturas, pinturas o jardines. En la ornamentación de los palacios, la escuela Kano se destacó por su rico colorido y líneas audaces y vigorosas apreciables en la pintura shokeki-ga (pinturas de tabique), en los biombos deslizantes, las puertas de paneles de madera y en las paredes de estas construcciones. Este nuevo estilo era una combinación del color del yamato-e (pintura típica japonesa) y el estilo suiboku-ga (pintura del budismo zen). Las obras más importantes se encuentran en el castillo Azuchi, en el castillo de Osaka y el palacio Jurakudai.

Otro tipo de pintura que surge en este período es la pintura costumbrista. En un principio, en ellas se describía la vida de libertad y ocio de las gentes de la ciudad, así como el entretenimiento de los campesinos (biombo plegable Rakuchu Rakugai Zu, por Eitoku Kano), luego aparecen pintados los cortesanos que eran la expresión de atractivo y belleza física (biombo plegable Matsuura y otros), más adelante se pintaron damas jóvenes que trabajaban en casas de baños públicos y hermosas mujeres solas.

El famoso estilo de pintura ukiyo-e surge como una evolución de la pintura costumbrista, en el período Edo (1615-1868). Ukiyo significa mundo flotante y alude a la vida y costumbres de las masas contemporáneas; e significa pintura. El creador de este estilo fue Moronobu Hishikawa, alrededor del año 1681, un artista del pueblo llano que enalteció el valor estético de la pintura costumbrista y lo hizo un verdadero arte popular.

Es de notar que su valoración no se basaba en su temática popular, sino en su bajo costo, pues se imprimían con bloques de madera producidas en serie. En un comienzo eran sólo grabados en blanco y negro, luego fueron agregando el rojo y el verde hasta completar toda la gama de colores. Los temas elegidos eran las zonas de diversión, los teatros y las luchas de zumo y según su contenido se pueden clasificar en: shunga (escenas de burdeles y de amor bastante explícitas), yakusha-e (retratos de actores de teatro kabuki), Nishiki-e (grabado ukiyo-e a todo color).


La época de oro de este estilo fue a finales del siglo XVIII y algunos de los maestros más destacados fueron Kitagawa Utamaro, Toshusai Sharaku, Katsushika Hokusai, Ando Hiroshige y Utagawa Kuniyoshi. Más adelante ,con los cambios radicales del período Meiji, éste estilo pierde fuerza.



Vista de la costa de Kanagawa a través de las olas:
de las treinta y seis vistas del Mte. Fuji, por Katsushika Hokusai.
Período Edo, s. XIX - Grabado nishiki-e, Museo Nacional de Tokyo
(Fuente de imagen: http://web-japan.org/)

Con la Revolución de Meiji, en 1868, Japón dio fin a su aislamiento y al sistema feudal, restableciendo el gobierno del Emperador como jefe nominal y abriéndose al mundo internacional como nación moderna. En el proceso de modernización del período Meiji (1868-1912) se incorporan tecnologías y conceptos de los gobierno occidentales.

En cuanto a la pintura, el estilo occidental es firmemente apoyado por el gobierno japonés, hasta enviando pintores a estudiar en el exterior e invitando a grandes artistas del exterior. Surgieron varios pintores modernos excelentes de estilo occidental, entre ellos, Yuichi Takahashi, Seiki Kuroda, Takeji Fujishima y Shigeru Aoki.

A su vez, y en contraposición al nuevo movimiento occidental, surgen los tradicionalistas que desean revalorizar el arte clásico japonés. Así es como se funda la Escuela de Arte de Tokyo (Tokyo Bijutsu Gakko), en 1888, como base del estilo propio japonés.

Sin embargo, aún luego de varios años de rivalidad entre lo tradicional y occidental, es de notar la gran influencia que ejercen estos dos movimientos, occidental y tradicionalista, mutuamente. Los artistas de occidente también toman elementos estilísticos japoneses y ambos enriquecen sus expresiones artísticas.

Posterior a la Segunda Guerra Mundial, el arte japonés, como todo arte viviente, continúa introduciendo nuevos elementos como el arte pop, la estructura primaria, el arte minimalista y el arte cinético, entre otros. Así es como en nuestros días el Japón parece ser una mezcla de diversas variedades culturales. Algunos dirán que nada es propio y todo es importado. Pero se ha llegado a la conclusión de que eso es lo que lo caracteriza, es decir, la audaz aceptación y asimilación de las influencias extranjeras. Los artistas japoneses, luego de tomar elementos de otras culturas encuentran su propia expresión que los hace creadores con originalidad y activos en la comunidad artística mundial.


PUBLICACION HECHA POR LA EMBAJADA DE JAPON EN LA ARGENTINA:
http://www.ar.emb-japan.go.jp/Contenido/07.Arte.htm