Se trata de analizar los haikus y ver qué traducciones se le han dado y por quién, con la inevitable consecuencia de que averiguemos quién traduce bien o quien se inventa las traducciones, quién traduce del japonés con o sin ayuda de textos ingleses o franceses, quién traduce a partir del inglés o el francés y no lo reconoce, quién lo hace y lo menciona, qué autores extranjeros han publicado en castellano, e incluso quién plagia en castellano a quién y debería acabar en los tribunales. Ya tengo las traducciones que de Buson hacen Antonio Cabezas, Fernando Rodríguez Izquierdo, Alberto Silva, Manzano y Takagi, Justino Rodríguez, Maurice Coyaud, Teresa Herrero y Jesús Munárriz, José María Bermejo, Albert Liebermann, Samuel Wolpin, Nuria Parés, Keiko Ezaki, Ricardo de la Fuente y Kawamoto, Jesús Peñalosa, Henri Brunel y Joel Hoffman. Si alguien conoce alguna traduccion de algun haiku de Buson inserta en cualquier libro (no tienen que proceder ni siquiera de antologías de haiku) que me la envíe.
Lo más difícil ha sido, desde luego, encontrar la versión japonesa de algunos haikus que en castellano eran irreconocibles. Creo que será muy instructivo este trabajo (que acabará seguramente publicándose como libro), porque puede comprobarse cómo hay elementos que no están en el original y sobreviven de unas traducciones a otras. Es curioso que de una obra de más de 3.000 haikus, como la de Buson, los que se conocen en castellano no lleguen a 400, la mayoría de ellos repetidos una y otra vez y mal traducidos. Ya es hora de que pongamos un poco de orden en todo lo que ha sido el crecimiento y la divulgación del haiku en castellano. Después de Buson, los más urgentes son un Issa revisado y un Bashô revisado, incorporando al elenco de obras a analizar la de Josep María Rodriguez, Orlando González Esteva, Octavio Paz y Hayashiya, y Dokusho Villalba. Mis propios errores en ediciones pasadas también van a salir, naturalmente. Nos vamos a divertir todos mucho y vamos a poner fin al baile de los fantasmas."
VICENTE HAYA
Publicado en El Alma del Haikú
23.11.09
...........................................................................................................................

白蓮を切らんとぞおもふ僧のさま
Byakuren o kiran to zo omou sô no sama
Traducciones que ha recibido en castellano:
1) Ante el crisantemo blanco / dudan un instante / las tijeras. Maurice Coyaud
2) Duda un instante / la tijera, ante el blanco / crisantemo. José María Bermejo
3) ¡Crisantemo blanco! / Las tijeras vacilan / para cortarlo. Nuria Parés
4) Por fin decide cortar / Un loto blanco / El monje. Justino Rodríguez, Kimi Nishio, Seiko Ota
5) Loto blanco, / sueña con cortarte / el bonzo. Maurice Coyaud (2)
6) Un loto blanco / ha pensado cortar / el señor bonzo. Antonio Cabezas
Traducción palabra por palabra:
Byaku-ren: (kigo de verano) blanco-loto. La flor blanca del loto.
kiran to: a cortar. “kiran”: “verbo kiru (cortar)+”ran (voluntad)”. En japonés actual se dice “kirô” en vez de “kiran”. “To” (en este caso) es una partícula que viene después de la terminación de un verbo con sentido de “voluntad” y conecta con el siguiente verbo, en este caso es “omou (pensar)”.
zo: énfasis
omou: pensar
sô: monje
no: de
sama = yôsu: aspecto, apariencia, ademán
Comentarios a las traducciones:
Coyaud, Bermejo y Parés deben saber que no hay tijeras en el haiku ni en ningún caso se trata de cortar un crisantemo. Estamos hablando de una flor blanca de loto. Las tres traducciones que nos quedan, sin tijeras ni crisantemo, tratan de explicar el haiku. El monje “sueña” cortar el loto, dice otra traducción de Coyaud; el monje “piensa” cortar el loto, dice Cabezas; y el monje “por fin decide” cortar el loto, dice Justino Rodríguez. No es que sean traducciones descabelladas, pero en los tres casos hemos perdido el fondo sutil del aware (emoción) que motiva el haiku, que es el sama, el “aspecto” del monje.
El sentido de la belleza de este haiku:
El sama es la clave de este haiku. Con la pérdida del sama se diluye el sentido del tiempo. Con toda claridad, en el monje “sueña”, o el monje “ha pensado cortar” no hay sentido de tiempo. Situémonos en la escena, con ayuda del Busonzenshû (editorial Kôdansha): “Amanecer de verano, ha florecido un loto blanco en el estanque del templo. El aspecto de un monje, después de un rato vacilando en cortar o no, decide que va a cortarlo. La expresión kiran to zo omou conlleva la sensación de paso del tiempo, de tiempo de duda”. Es cierto que el “por fin decide” de Justino se libraría de esta crítica, porque en su traducción sí hay un sentido de tiempo. Pero el haiku en su versión, como en las anteriores, se ha vuelto objetivo como una piedra. Me explico: de verdad, el monje no está haciendo nada; está ante un loto blanco. Y es el observador el que se atreve a crear el haiku a partir de lo que la actitud del monje le revela. El centro neurálgico del haiku se ha desplazado del monje al que lo observa, como apunta Kakû Kimura en Buson yume monogatari (cuento de sueño), ed. Dai nippon Tosho, pag. 260. Inusual y atrevido, Buson, no habla en esta ocasión de una realidad objetiva que esté ocurriendo fuera, sino de una impresión suya subjetiva, pero paradójicamente es cuando perdemos la palabra sama y no cuando la reflejamos, cuando el haiku se vuelve brutalmente “objetivo”: el monje “esto” o el monje “lo otro”; todo está claro: ha decidido cortarlo, ha pensado cortarlo o sueña cortarlo. El haiku pierde ese sentido profundo de humildad de confesar que no se sabe con seguridad lo que va a decidir finalmente el corazón del monje, aunque esté pensando en cortarlo. Hay una confesión clara por parte del poeta en el término sama de estar poniendo algo de sí mismo en el haiku. En resumen, a diferencia del original, las traducciones de este haiku carecen de modestia.
La traducción que proponemos se basará en una estrofa original de 18 sílabas, que se traducirían a partir de un verso corrido, o de una estrofa de 5-8-5:
Byakuren o
kiran to zo omou
sô no sama
Propuesta para la traducción (que debereis hacer vosotros a partir de lo explicado). Literalmente, aunque desordenando el orden original para ser fieles a la expresión japonesa, estaría diciendo:
El aspecto del monje que piensa:
“¡Venga, vamos a cortar
el loto blanco!"
. . . . . . . . . . . . . . . . . .
El Alma del Haikú
Autores:
VICENTE HAYA
Nacido en 1962, Doctor en filosofía, traductor de poesía japonesa, discípulo de Reiji Nagakawa. Afincado en Barcelona, imparte cursos de introducción al haiku en Casa Asia (Barcelona) y Casa Asia (Madrid). Conferenciante especializado en diálogo interreligioso.
En materia de niponología ha publicado en castellano:
· El espacio interior del haiku. Shinden. Barcelona, 2004.
· El monje desnudo. Miraguano, Madrid, 2006.
· El corazón del haiku (la expresión de lo sagrado). Mandala. Madrid, 2002.
· Taneda Santôka: Saborear el agua (100 nuevos haikus de un monje zen). Hiperion. Madrid, 2004.
· Haiku-dô (El haiku como camino espiritual). Kairós, 2007.
· La poesía zen de Santôka (70 haikus esenciales). CEDMA. Colecc. Maremoto, Málaga, 2002. [AGOTADO]
· Expresiones visuales del castellano (usado en Andalucía). Geirin-shobo. Tôkyô, 2004. Edición bilingüe japonés-español.
· Haikus japoneses de vuelo mágico. Azul, Barcelona, 2005.
· Haiku: la vía de los sentidos. Alfons el Magnanim. Valencia, 2005.
· Tres monjes budistas (Santôka, Hôsai, Seishi). CEDMA. Colecc. Maremoto, Málaga, 2009.
· Haiku tsumami-gokoro (150 haikus inmortales). Shinden. Barcelona, 2009.
· Palabras de luz, de Ueshima Onitsura (90 haikus). Miraguano. Madrid, 2009.
KEIKO KAWABE
Licenciada en Ciencias Físicas (Univ. de Keio, Tôkyô). Actualmente está cursando la Licenciatura en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla. Aparte de sus estudios, imparte clases de shôdo (caligrafía japonesa) y sumi-e (pintura aguada). Se dedica ampliamente a la difusión de la cultura japonesa como presidenta de la Asociación Cultural Japonesa Wakei http://wakei.web.fc2.com. Ha colaborado con sumi-e y haiga en el libro Haikus y senryus de tres mujeres (Hiperion, 2009).








